El Grupo Parlamentario de VOX en Cataluña ha denunciado este lunes un «desmantelamiento progresivo» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la región tras reunirse con sindicatos y asociaciones de Policía Nacional y Guardia Civil.
En rueda de prensa, el portavoz adjunto del grupo, Sergio Macián, ha advertido de que los agentes viven una «situación límite» marcada por la «cesión constante de competencias» y una brecha salarial «intolerable» respecto a otros cuerpos policiales autonómicos.
Macián ha denunciado además lo que considera un «maltrato sistemático» a los agentes y ha alertado de que esta dinámica supone un deterioro directo de la seguridad en Cataluña. En este sentido, ha señalado que la progresiva reducción de presencia y funciones de los cuerpos estatales está debilitando su capacidad operativa.
El dirigente de VOX ha cargado también contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que ha acusado de «abandonar» a Policía Nacional y Guardia Civil, así como de «ceder ante el separatismo» mediante decisiones como la resignificación de la comisaría de Vía Laietana o la reducción de unidades en la comunidad. «Se presenta como un patriota, pero está troceando la soberanía con tal de mantenerse en el poder», ha afirmado.
Asimismo, la formación ha señalado al delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, por «despreciar» a los representantes de los agentes, denunciando que llevan meses sin ser recibidos pese a sus reiteradas solicitudes.
Por su parte, los portavoces de asociaciones y sindicatos policiales han denunciado un «desmantelamiento por fascículos» que, aseguran, se prolonga desde hace años y que ha convertido a los cuerpos estatales en una «policía residual y de segunda» en Cataluña. Según han expuesto, la falta de efectivos, medios técnicos y reconocimiento profesional está afectando gravemente a su labor diaria.
Entre sus principales reivindicaciones, han reclamado que Cataluña sea declarada zona de especial singularidad, lo que permitiría mejorar condiciones laborales y operativas. También han insistido en la necesidad de mantener competencias clave como el control de fronteras, la seguridad en puertos y aeropuertos o servicios especializados como el SEPRONA.
Asimismo, han reiterado la exigencia de reconocer su profesión como de riesgo y avanzar en la equiparación salarial con otros cuerpos policiales, una demanda histórica que, según denuncian, sigue sin resolverse.