VOX lamenta el abandono de los agricultores y ganaderos en Castilla y León y reclama un plan de apoyopara paliar el incremento de los costes de producción
El grupo parlamentario VOX ha registrado una proposición no de ley relativa a garantizar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas en Castilla y León, frenar el abandono de tierras y proteger la producción nacional para su discusión en la comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación.
VOX lamenta que la aplicación de las políticas ecologistas de Bruselas produzca el abandono del campo español: «Castilla y León, con más de 120.000 hectáreas de tierras de cultivo abandonadas, es la cuarta región con mayor superficie agrícola no cultivada de España; un dato que pone de manifiesto la escasa rentabilidad de la actividad agraria en la región». «Están arruinados por las exigencias del fanatismo climático apoyado por PP y PSOE», agregan desde la formación.
«La situación podría tornarse aún más complicada dado que el acuerdo comercial suscrito por la Unión Europea y Mercosur pone en riesgo el modelo agrario europeo, el tejido productivo español y las formas de vida tradicionales de la España rural», señala VOX.
«El sector primario en Castilla y León padece una crisis estructural que podría provocar su desaparición si no se adoptan medidas que contribuyan a garantizar la viabilidad de las explotaciones agrarias de una de las regiones que mejor representan la España rural y los problemas a los que se enfrenta·, concluye el texto.
Por todo ello, se insta al Gobierno a «establecer un plan de apoyo específico al sector primario castellano y leonés para paliar el incremento de costes de producción que ha sufrido y proteger al sector frente a la competencia desleal de terceros países exigiendo el cumplimiento de los principios de reciprocidad y preferencia comunitaria».
También a «rechazar el acuerdo comercial suscrito por la Unión Europea y Mercosur en todo aquello que perjudique los intereses de los productores españoles, y concretamente al sector primario castellano y leonés, al mundo rural de la región y a sus formas tradicionales de vida».
Y a elaborar un Plan Nacional del Agua y un Plan Nacional de Regadíos que, de acuerdo con el principio de solidaridad entre regiones, garanticen la interconexión de cuencas hidrográficas, el acceso al agua de todos los españoles con independencia del lugar donde residan y el desarrollo de políticas de apoyo al regadío y a su modernización.
Exige «frenar la pérdida de superficie cultivable en Castilla y León e impulsar la recuperación de actividades tradicionales como el pastoreo, la realización de cortafuegos o la recogida de leña, que durante siglos mantuvieron limpios nuestros bosques y contribuyeron a reducir el impacto de los incendios forestales en nuestro medio natural«.