La Administración del presidente Donald Trump mantiene conversaciones para aceptar como refugiado a Hamit Coskun, el hombre que quemó un Corán frente al consulado turco en Londres, si el Tribunal Superior británico revoca su absolución esta semana.
Funcionarios del Departamento de Estado están preparando un posible mecanismo para facilitar la salida de Coskun del Reino Unido en caso de que prospere el recurso presentado por la Fiscalía británica (CPS) contra la decisión que anuló su condena. Un alto cargo de la Administración estadounidense confirmó que su caso es «uno de varios que estamos observando».
Coskun, de origen armenio-kurdo y solicitante de asilo en el Reino Unido tras denunciar persecución en Turquía, quemó un ejemplar del Corán en febrero del año pasado mientras gritaba consignas contra el islam político. Durante la acción fue atacado por un transeúnte que lo agredió físicamente. El agresor recibió una condena suspendida, mientras que Coskun fue inicialmente procesado por un delito de orden público con agravante religioso.
Tras la intervención de organizaciones como la National Secular Society y la Free Speech Union, la condena fue anulada en octubre por el Tribunal de la Corona de Southwark. El juez sostuvo que, aunque el acto resultara ofensivo para muchos musulmanes, la libertad de expresión «debe incluir el derecho a expresar opiniones que ofendan, conmocionen o perturben».
Sin embargo, la Fiscalía ha recurrido esa absolución ante el Tribunal Superior, cuya vista está prevista para esta semana. Coskun ha declarado que, si pierde el caso, podría verse obligado a «huir» a Estados Unidos. «Podría tener que marcharme y buscar protección en un país donde el presidente ha defendido la libertad de expresión», afirmó.
El caso se ha convertido en un símbolo del debate sobre la libertad de expresión en el Reino Unido bajo el Gobierno de Keir Starmer, especialmente tras la entrada en vigor de la Online Safety Act, que impone fuertes sanciones a plataformas digitales por contenidos considerados dañinos.
En Washington, el vicepresidente JD Vance criticó recientemente en la Conferencia de Seguridad de Múnich lo que describió como un retroceso de la libertad de expresión en Europa. Además, la Administración estadounidense ya ha sentado precedentes recientes al conceder estatus de refugiado en casos que considera vinculados a persecución política o ideológica.
Coskun, que actualmente reside en un lugar protegido por motivos de seguridad, ha declarado que si el Tribunal Superior confirma su absolución permanecerá en el Reino Unido y continuará su campaña contra lo que denomina la expansión del islam político. Si la sentencia es revocada, su caso podría convertirse en un nuevo foco de tensión transatlántica en torno a los límites de la libertad de expresión en Europa occidental.