Los recortes impulsados por la «gran y hermosa ley» de Donald Trump, aprobada recientemente, han logrado el cierre de al menos cinco centros abortistas en el estado de California que eran manejados por la filial de Mar Monte, la más grande de todo el país norteamericano.
En concreto, la retirada de fondos federales a esta organización ha logrado que se cierren sus centros de San Francisco, San Mateo, Gilroy, Santa Cruz y Madera, despidiéndose con ello a unas 60 personas que se dedicaban a practicar abortos en sus instalaciones, según informa una nota del medio voz.us.
Stacy Cross, directora ejecutiva de Planned Parenthood, explicó en un comunicado que la acción impulsada por la nueva legislación «le quita a Planned Parenthood la financiación de Medicaid y nos impide obtener un reembolso por la atención que brindamos. Realmente sentimos que estamos librando la batalla de nuestra vida».
El cierre de estos cinco centros abortistas en el estado de California se suma otros similares ocurridos recientemente. En Minnesota e Illinois fueron cerradas cuatro clínicas, mientras otras dos se clausuraron en Texas y Utah y una que estaba ubicada en Manhattan (Nueva York) también cesó operaciones.