Más de 266.000 empleos industriales han desaparecido desde 2019 en Alemania, un 4,7%, según un análisis presentado por la consultora EY. La industria automotriz se vio especialmente afectada. Se perdieron más de 100.000 empleos en el sector en comparación con los niveles prepandemia.
«La economía se contrae mientras sus vecinos crecen. Exigimos: bajar los impuestos y reducir la burocracia. Nuestro país necesita un crecimiento real de nuevo«, ha señalado la derecha soberanista de AfD, primera fuerza en los sondeos.
El primer partido de Alemania insiste en denunciar que la economía alemana sufre los costes energéticos más altos del mundo, una enorme carga impositiva y una burocracia cada vez mayor. Y suma los gastos en la ideología climática. «Los programas de inversión estatales financiados mediante préstamos no solucionan el problema, sino que lo empeoran al incrementar cada vez más la deuda pública», afirma AfD.
La formación de derecha soberanista defiende un «cambio real»: bajar los impuestos, reducir drásticamente la burocracia, limitar las cotizaciones mediante prestaciones específicas para los alemanes, posibilitar «una política energética justa», etc. «Sólo con una política exterior soberana, basada en intereses propios, podremos garantizar el empleo y la prosperidad en Alemania. Necesitamos cambios políticos claros, no la perpetuación ideológica del statu quo», concluye.
El 65% de los alemanes considera que la economía atraviesa un «declive significativo», mientras que sólo uno de cada cinco lo niega. Este desánimo es transversal y alcanza incluso a votantes de los partidos en el Gobierno (CDU y SPC).