La Unión Europea ha desembolsado este jueves un primer tramo de 1.000 millones de euros en ayudas a Egipto, dentro de un paquete total de 4.000 millones en asistencia macrofinanciera aprobado por Bruselas con el objetivo declarado de impulsar reformas económicas y garantizar la «estabilidad» del régimen egipcio.
Según ha informado la Comisión Europea, estos fondos pretenden respaldar la agenda de reformas pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aliviar las crecientes presiones sobre la balanza de pagos del país, agravadas por la guerra de Ucrania, la inestabilidad en Oriente Próximo y los ataques hutíes en el mar Rojo, que afectan a una de las principales rutas comerciales de la región.
Bruselas ha justificado el desembolso asegurando que Egipto «cumple las condiciones exigidas» para recibir este primer pago, entre ellas una serie de reformas económicas y compromisos formales en materia de gobernanza. La Comisión sostiene que El Cairo ha adoptado medidas «creíbles» para respetar los mecanismos democráticos, el pluralismo parlamentario, el Estado de derecho y los derechos humanos, pese a las reiteradas denuncias de organizaciones internacionales sobre la deriva autoritaria del régimen.
En el plano económico, la UE destaca que el Gobierno egipcio ha puesto en marcha reformas destinadas a reforzar la estabilidad macroeconómica, incluyendo ajustes en la gestión de las finanzas públicas y cambios en el mercado cambiario. Asimismo, subraya avances en la mejora del clima empresarial y de la competitividad, especialmente a través de licitaciones más abiertas para la adjudicación de suelo industrial y la simplificación de los procedimientos administrativos.