La sustitución demográfica en distintas ciudades de Europa es manifiesta. Más allá de asumir el tema como un mito, la evidencia empírica arroja datos demoledores sobre cómo la población originaria de ciertas urbes del continente está siendo completamente reemplazada por la inmigración masiva, tal y como ocurre en Bruselas.
La capital de Bélgica, amén de ser el sitio en el que las élites políticas diseñan políticas que alientan este tipo de reingeniería social, ya es hoy por hoy uno de los lugares en donde mayoritariamente los jóvenes no tienen origen belga.
Y es que según cifras oficiales el 72,9% de los niños y jóvenes con edades comprendidas entre 0 y 17 años que viven en Bruselas tienen antecedentes familiares de procedencia fuera de Europa. De hecho, sólo un 10,56% de los individuos dentro de este rango etario son de origen belga.
De hecho, esta estadística es aún más preocupante si se toma en cuenta a todos los grupos de edades que hacen vida en Bruselas. Se estima que actualmente el 78% de la población general de la ciudad no tiene origen belga.
🧳 Gezinshereniging blijft het grootste migratiekanaal naar België:
— immigratiebarometer (@immigrbarometer) December 16, 2025
Sinds 2018 schommelt het jaarlijks gemiddelde rond 56.000 nieuwe gezinsherenigers.
In 2020 was de enige dip tijdens de coronapandemie.
In 2024 was er een piek met 59.873 gezinsherenigers. pic.twitter.com/FEIYOLZx1L
Los números indican que el principal vehículo que ha utilizado la inmigración masiva para asentarse en lugares como este ha sido el de la reunificación familiar. En este sentido los números apuntan que el país europeo viene de vivir su pico de inmigración a través de esta figura legal, cerrando el 2024 con un total de 59.873 reunificaciones familiares aceptadas.