Un hombre de 27 años, con un historial de seguimiento psiquiátrico, ha sido condenado a un año de prisión por el Tribunal Penal de Lyon tras quemar un Corán en junio frente a una mezquita en Villeurbanne. El incidente fue presenciado por un testigo que apagó las llamas y alertó a los responsables de la mezquita al día siguiente, quienes presentaron una denuncia formal. Gracias a las imágenes de videovigilancia, la policía detuvo rápidamente al agresor.
El acusado fue juzgado por «degradación cometida por motivo de raza, etnia, nación o religión». Durante el juicio, negó tener actitudes islamófobas y alegó que su acción estuvo motivada por su enfermedad mental: una esquizofrenia paranoica diagnosticada desde los 18 años, además de estar bajo tutela reforzada en los últimos dos años. «Entiendo que mi gesto fue muy grave», declaró.
No obstante, la fiscal Hannah Tellier ha subrayado la necesidad de «dar una respuesta a una sociedad que se siente herida» tras la transgresión cometida, aunque ha reconocido que el acusado tenía el discernimiento alterado en el momento del hecho y ha alertado sobre un «gran riesgo de reiteración». Asimismo, el presidente del tribunal ha recordado que el hombre ya había sido condenado en tres ocasiones por amenazas, agresiones relacionadas con orientación sexual o identidad de género, y robo.