La Policía italiana ha detenido en Milán a un ciudadano egipcio de 27 años, solicitante de asilo y con un extenso historial policial, acusado de asaltar a un hombre de 86 años para robarle una cadena de oro mientras caminaba junto a su mujer.
El arrestado acumula más de 20 detenciones policiales y condenas por robos y hurtos, según la información divulgada por medios italianos y recogida por Remix News. Buena parte de los hechos investigados durante los últimos años habría tenido como víctimas a personas de avanzada edad.
El último episodio ocurrió el pasado 6 de agosto, poco después del mediodía, en la vía Pezzotti de Milán. Según la investigación, el sospechoso se acercó al anciano por detrás, lo derribó y le arrancó del cuello una cadena de oro antes de huir del lugar. La agresión quedó registrada por cámaras de seguridad.
Detenido dos días después cerca de una iglesia
Agentes motorizados de la unidad Nibbio acudieron rápidamente al lugar y prestaron asistencia a la víctima, que rechazó ser trasladada a un hospital y pudo ofrecer a los policías una descripción del presunto autor.
La Brigada Móvil de Milán examinó entonces las grabaciones de las cámaras próximas y logró obtener una imagen suficientemente clara del rostro del sospechoso. Dos días después, el sábado por la tarde, los agentes localizaron al hombre nuevamente en la misma zona, concretamente en la esquina entre las vías Pezzotti y Carcano.
Según Il Giorno Milano, se encontraba junto a una parroquia observando detenidamente a personas mayores que entraban y salían del templo, un comportamiento que despertó las sospechas de los policías ante la posibilidad de que estuviera buscando otra víctima.
Durante el control de identidad, el propio detenido comenzó a revisar fotografías almacenadas en su teléfono móvil para localizar documentación. Los agentes observaron entonces una imagen en la que aparecía con la misma ropa y accesorios que llevaba el día del robo. Fue arrestado inmediatamente y trasladado a la prisión de San Vittore, donde quedó a disposición de la autoridad judicial.
Llegó a Italia en 2023 y pidió asilo un año después
El historial del sospechoso ha vuelto a abrir el debate sobre la capacidad de las autoridades italianas para expulsar a extranjeros con reiterados antecedentes policiales.
El ciudadano egipcio llegó a Italia en 2023 tras desembarcar inicialmente en Siderno y solicitó asilo en 2024, circunstancia por la que continúa legalmente presente en territorio italiano mientras se tramita su situación. Según los datos recogidos por la prensa italiana, su primer episodio policial conocido se remonta a abril de 2024, cuando fue denunciado por un hurto.
Desde entonces constan otras 17 denuncias por hurtos y robos, muchas de ellas relacionadas con víctimas de edad avanzada. También aparecen antecedentes relacionados con la tenencia ilegal de armas, y en noviembre de 2025 ya había sido arrestado por otro robo.
Más de 20 intervenciones policiales
Los investigadores sostienen que el joven acumula más de una veintena de detenciones e intervenciones policiales, además de condenas previas. La reiteración de los hechos resulta especialmente llamativa porque el acusado permanece legalmente en Italia como solicitante de protección internacional, pese al historial acumulado desde poco después de su llegada al país.
La legislación europea y nacional impone garantías específicas sobre los procedimientos de asilo y expulsión, de modo que la existencia de antecedentes no implica automáticamente la deportación de una persona cuya solicitud de protección esté todavía sometida a tramitación o recurso.
El caso, sin embargo, vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre la protección del derecho de asilo y la seguridad pública cuando un solicitante acumula numerosos delitos o investigaciones penales.
Los ancianos, objetivo recurrente
Los agentes creen que las personas mayores constituían uno de los principales objetivos del detenido. La víctima del último robo tenía 86 años y caminaba acompañada por su esposa cuando fue atacada a plena luz del día.
El hecho de que el sospechoso fuera localizado dos días después observando a personas de edad avanzada cerca de una iglesia reforzó las sospechas de los investigadores sobre un posible patrón de selección de víctimas vulnerables.
La Policía de Milán mantiene abierta la investigación para determinar si el detenido puede estar relacionado con otros hechos similares cometidos en la ciudad.
Por el momento, el egipcio permanece en prisión a disposición judicial mientras las autoridades reconstruyen una trayectoria delictiva que habría comenzado apenas meses después de su llegada a Italia y que acumula ya numerosas denuncias y detenciones.