La Policía británica ha detenido al expríncipe Andrés, hermano del rey de Inglaterra, Carlos III, en su residencia de Wood Farm, en la finca de Sandringham. Andrés, de 65 años, ha quedado privado de libertad tras las recientes publicaciones de los expedientes del caso Epstein, en el que se ha visto involucrado.
Según publica The Telegraph, seis coches policiales sin distintivos y al menos ocho agentes vestidos de civil, uno de ellos portando un ordenador portátil oficial, llegaron a Wood Farm poco después de las 8 de la mañana. La llegada fue descrita como una operación coordinada y discreta, sin sirenas ni señales luminosas, sorprendente incluso para los vecinos acostumbrados al intenso dispositivo de seguridad de la Casa Real.
La Policía británica estaría evaluando nuevas acusaciones contra Andrés Mountbatten‑Windsor incluidas en los archivos de Jeffrey Epstein, que apuntan a posibles irregularidades cometidas cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido. Entre las alegaciones más graves se incluyen el haber compartido información confidencial con el pedófilo y la participación indirecta en círculos de abuso sexual internacional.
La operación policial de este jueves demuestra que el nombre de Andrés sigue vinculado a las investigaciones que afectan a la estabilidad de la Casa Real británica. Por el momento, no se han hecho públicos detalles oficiales sobre si la actuación policial corresponde a una diligencia rutinaria, una investigación interna o un paso previo a la imputación formal.