El Gobierno laborista del Reino Unido estudia impulsar una reforma legislativa que permita excluir al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor de la línea de sucesión al trono británico, tras su reciente detención y posterior puesta en libertad bajo investigación por presuntas filtraciones de información sensible al financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
El Ejecutivo encabezado por Keir Starmer considera que la eventual modificación normativa constituiría el mecanismo jurídico necesario para impedir que el duque de York, actualmente octavo en el orden sucesorio, pudiera acceder de forma teórica a la Jefatura del Estado. La medida requeriría la aprobación de una ley específica del Parlamento británico, dado que el orden sucesorio está regulado por normas estatutarias y convenciones constitucionales consolidadas.
El secretario de Estado para Defensa, Luke Pollard, confirmó en BBC que el Gobierno mantiene conversaciones con Palacio de Buckingham para analizar las opciones disponibles dentro del marco constitucional vigente. Según indicó, la iniciativa buscaría evitar que el expríncipe se encuentre «potencialmente a un paso del trono», si bien precisó que cualquier decisión debería adoptarse una vez concluya la investigación policial en curso.
Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado el jueves en una propiedad vinculada a la familia real y quedó posteriormente en libertad bajo investigación. La actuación fue llevada a cabo por la Policía del Valle del Támesis, que indaga una presunta conducta indebida en cargo público relacionada con supuestas filtraciones de información gubernamental sensible cuando el expríncipe ejercía funciones como representante especial de comercio del Reino Unido. Las pesquisas incluyen registros adicionales en Royal Lodge, residencia que ocupó durante décadas hasta que Carlos III le retiró el uso oficial.
En la actual línea de sucesión, el primer puesto corresponde al Guillermo, príncipe de Gales, seguido por sus hijos Jorge, Carlota y Luis. A continuación figura el príncipe Enrique y sus descendientes. Andrés ocupa en la actualidad la octava posición, conforme al orden establecido tras la entrada en vigor de la Succession to the Crown Act de 2013.
Paralelamente, la Policía Metropolitana de Londres desarrolla diligencias relacionadas con las actividades de Epstein en territorio británico y está contactando con agentes que hubieran prestado servicios de escolta al expríncipe, a fin de recabar información potencialmente relevante.