El Parlamento de Países Bajos ha votado a favor de una moción que confirma la ampliación de la llamada «prohibición del burka». La propuesta, defendida por el VVD y respaldada también por BBB y JA21, plantea que cualquier prenda que cubra por completo el rostro quede vetada en todos los espacios públicos al aire libre. A esta iniciativa se sumaron partidos como el PVV de Geert Wilders, además del NSC, ChristenUnie, SGP, CDA y FvD.
Hasta ahora, la normativa vigente desde 2019 únicamente contemplaba restricciones en ámbitos específicos como el transporte, la enseñanza, los hospitales o los edificios de la Administración. Con esta votación, la Cámara de Representantes da un paso más hacia la prohibición generalizada en calles y plazas del país.
El debate también incluyó iniciativas de corte mucho más polémico. El propio Wilders intentó sacar adelante una moción que proclamaba que «el islam no tiene cabida en los Países Bajos». Sin embargo, esa propuesta apenas recibió apoyo y solo fue respaldada por el FvD y el SGP, quedando en minoría absoluta.
En paralelo, otra resolución sí logró la aprobación de la mayoría parlamentaria: la que buscaba catalogar a Antifa como una organización terrorista. La moción fue presentada por FvD, BBB y PVV y contó con los votos favorables del VVD, JA21 y el SGP.
El texto mencionaba de manera expresa la decisión adoptada ese mismo jueves en Estados Unidos por el expresidente Donald Trump, quien tras el asesinato del patriota Charlie Kirk anunció que el movimiento antifascista debía ser tratado como grupo terrorista. No obstante, en la práctica Antifa no funciona como una entidad única, sino que se organiza en redes descentralizadas y colectivos independientes que se identifican bajo esa denominación.