El Parlamento Europeo considera que existen indicios suficientes para que la denuncia por acoso sexual y psicológico contra Toni Comín pueda trasladarse a la vía judicial, según se desprende de una resolución interna que no ha sido hecha pública.
El documento, al que ha tenido acceso el diario Ara, concluye que existen elementos «prima facie» que respaldan las acusaciones presentadas por un antiguo asistente parlamentario. De acuerdo con ese análisis, los hechos descritos podrían encajar en las categorías de acoso laboral y sexual recogidas en la normativa comunitaria.
La Eurocámara señala además que, durante la investigación, se recabaron testimonios considerados «creíbles» que coincidirían con la versión del denunciante. Este extremo refuerza la recomendación de que el caso pueda ser examinado por la justicia ordinaria.
Según la información publicada, la institución europea incluso contempla la posibilidad de prestar apoyo económico al denunciante si decide llevar el caso ante los tribunales.
Los hechos que ahora se recogen en esta resolución guardan similitud con los que ya salieron a la luz en enero de 2025. En aquel momento, se informó de una denuncia presentada ante el Comité Consultivo del Parlamento Europeo en la que se describían comportamientos inapropiados, insinuaciones de carácter sexual y episodios de presión laboral.
Por su parte, Toni Comín rechaza de forma categórica todas las acusaciones. En declaraciones recogidas por el citado medio, asegura que dispone de pruebas para desmontar la denuncia y critica no haber sido requerido por la Eurocámara para exponer su versión. Asimismo, ha advertido de que podría emprender acciones legales por difamación.
Desde el entorno político del exconsejero, tampoco se han ofrecido valoraciones detalladas sobre el caso. El presidente de la comisión de garantías de su partido ha evitado pronunciarse públicamente pese a las solicitudes de información.
La investigación interna del Parlamento Europeo se da por cerrada por el momento, aunque sus conclusiones podrían reabrirse en determinadas circunstancias, como una eventual recuperación del acta de eurodiputado por parte de Comín o la aparición de nuevas denuncias.