El Parlamento Europeo volvió a evidenciar este miércoles la alianza entre populares y socialistas contra los intereses del campo. Ocho enmiendas presentadas por VOX dentro del grupo Patriotas por Europa que reclamaban reforzar la soberanía alimentaria, proteger sectores estratégicos y garantizar el relevo generacional, fueron rechazadas en bloque con los votos del grupo popular y el partido socialista.
Las medidas buscaban aumentar los fondos agrícolas europeos y dar respuesta a la crisis que sufren miles de productores por las consecuencias del Pacto Verde, la competencia desleal de terceros países y la asfixia burocrática promovida desde Bruselas. Sin embargo, el bloque del consenso progresista se impuso de nuevo para impedir cualquier corrección al rumbo globalista de la UE.
VOX había presentado ocho enmiendas concretas al presupuesto comunitario, todas tumbadas sin excepción. Entre ellas destacaba la enmienda 483, que proponía duplicar las ayudas al sector de frutas y hortalizas, de 1.035 a 2.070 millones de euros, para recuperar la competitividad; y la 484, que duplicaba las ayudas al sector apícola, de 58 a 116 millones, con el objetivo de proteger la producción de miel y la biodiversidad europea. También fue rechazada la 487, centrada en el aceite de oliva, que pedía aumentar los fondos de 44 a 88 millones, una reclamación histórica de los productores del sur de Europa y, en especial, de España.
El envejecimiento del campo y la falta de relevo generacional siguen siendo una urgencia estructural. VOX ha propuesto, mediante la enmienda 489 triplicar las ayudas a los nuevos agricultores, de 198.000 a 600.000 euros, para facilitar la incorporación de jóvenes y garantizar el futuro del sector. También ha sido rechazada. En la misma línea, la enmienda 122 planteaba un refuerzo de la soberanía alimentaria mediante ayudas directas a jóvenes agricultores y pescadores y precios justos para los productores. Ni populares ni socialistas la apoyaron.
La 117 resaltaba el papel esencial de la agricultura, la ganadería y la viticultura como barrera frente a los incendios forestales, defendiendo el uso responsable del territorio rural como herramienta de prevención activa. La 138 proponía establecer mecanismos de defensa comercial para el campo europeo, especialmente en el sector vitivinícola y cárnico, frente a represalias de terceros países. En un contexto de tensiones internacionales y vetos arbitrarios, como los que sufre el porcino español, PP y PSOE volvieron a alinearse y a dar la espalda al interés nacional.
La enmienda 482 pedía duplicar la Reserva Agrícola europea, de 450 a 900 millones de euros, con el fin de dotar a los agricultores de un fondo eficaz de emergencia ante crisis económicas, climáticas o comerciales. La propuesta fue igualmente rechazada.
VOX considera que el rechazo conjunto del PP y del PSOE confirma su desconexión con el mundo rural. «Mientras los agricultores padecen las consecuencias del Pacto Verde y la invasión normativa de Bruselas, las élites progresistas y los populares continúan mirando hacia otro lado», señalan desde Patriotas por Europa.