«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
"Polonia ha dado mucho y recibido muy poco a cambio"

El soberanista Karol Nawrocki asume la presidencia de Polonia con un mensaje rotundo: «No nos arrodillaremos ante Bruselas»

Karol Nawrocki
El nuevo presidente de Polonia,Karol Nawrocki. Europa Press

Con un discurso firme, patriótico y de ruptura con el consenso globalista, Karol Nawrocki ha jurado este miércoles el cargo como nuevo presidente de Polonia. La ceremonia tuvo lugar en la Asamblea Nacional y marcó el inicio de una etapa política que promete reivindicar la soberanía nacional frente a las imposiciones de Bruselas y la subordinación a intereses ajenos.

Nawrocki, de 42 años, es un político independiente apoyado por el partido Ley y Justicia (PiS). Ganó la segunda vuelta de las presidenciales celebradas en junio con un ajustado 50,89 % de los votos frente al liberal Rafal Trzaskowski, candidato de la Coalición Cívica. Su victoria ha sido interpretada como una clara señal del cambio de ciclo en Europa Central.

En su intervención, Nawrocki subrayó que su misión será «hacer caer los muros que separan a los polacos» para representar «una sola Polonia», en clara referencia a los intentos de fractura ideológica promovidos desde sectores progresistas.

Retomando uno de sus lemas de campaña —inspirado en el «America First» de Donald Trump—, Nawrocki reafirmó que su gobierno pondrá a los ciudadanos polacos en el centro de todas las decisiones: «Polonia primero, los polacos primero».

En este sentido, reiteró que los beneficios sociales deben tener como receptores prioritarios a los propios ciudadanos, y que «los polacos deben ser los primeros en la fila para recibir atención médica y ayudas públicas«, un mensaje que ha calado profundamente en la sociedad polaca tras años de presión migratoria y desigualdad en el reparto de recursos.

Aunque aseguró que seguirá respaldando a Ucrania en su defensa frente a Rusia, Nawrocki fue tajante al denunciar los abusos del sistema de acogida y la falta de gratitud por parte del Gobierno de Kiev. En un tono inusualmente directo, calificó al presidente ucraniano Volodímir Zelenski de «insolente», y criticó que «Polonia ha dado mucho y recibido muy poco a cambio«.

Además, se mostró opuesto al ingreso de Ucrania en la OTAN, dejando claro que Varsovia no está dispuesta a asumir más riesgos geopolíticos impuestos por terceros.

Exboxeador y figura pública reconocida en el país, Nawrocki combina imagen de liderazgo popular con un discurso anclado en los valores tradicionales. Durante la campaña, denunció con frecuencia el avance de la ideología woke, la intromisión de la Comisión Europea en los asuntos internos de Polonia y el desequilibrio en las relaciones con Ucrania.

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