«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Medidas concretas para impulsar el crecimiento nacional

Giorgia Meloni amplía las Zonas Económicas Especiales para reindustrializar el país y proteger el «Made in Italy»

Giorgia Meloni. Europa Press

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha anunciado este jueves la ampliación del exitoso modelo de Zonas Económicas Especiales (ZEE) a nuevas regiones del centro del país, en el marco de una visita institucional a la ciudad de Ancona.

El régimen ZEE, creado en 2023, ya ha ofrecido resultados positivos en el sur de Italia. Gracias a incentivos fiscales, simplificación administrativa y apoyo directo a la inversión privada, especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas, las regiones del Mezzogiorno han experimentado una nueva dinámica productiva. Ahora, el Ejecutivo extiende esta fórmula a Las Marcas y Umbría, con el objetivo de potenciar también el crecimiento en el centro de Italia.

«Las Marcas es una región estratégica para el Made in Italy, y queremos darle las herramientas necesarias para atraer inversión y competir en la economía global», afirmó Meloni desde Ancona.

El anuncio forma parte de la línea de gobierno que Meloni ha defendido desde el inicio de su mandato: fortalecer el tejido económico nacional desde la base, reducir las trabas burocráticas y crear las condiciones para que las empresas prosperen. El enfoque es claro: menos intervencionismo, más libertad económica y mejor infraestructura institucional para el crecimiento.

Las nuevas regiones que se integren al régimen ZEE deberán presentar, en un plazo de 60 días, planes de desarrollo territorial específicos, centrados en la atracción de inversión, modernización industrial y creación de empleo. «Este gobierno apuesta por el trabajo, la empresa y la libertad económica. Y lo hacemos con hechos, no con discursos vacíos», aseguró la primera ministra.

Actualmente, ocho regiones del sur —incluyendo Sicilia, Calabria y Apulia— se benefician ya del régimen ZEE. La ampliación al centro confirma que el modelo no es sólo una herramienta coyuntural, sino un instrumento estructural de política económica, que busca generar valor añadido, reindustrializar sectores clave y equilibrar territorialmente el crecimiento.

Como es habitual, la izquierda ha reaccionado con críticas automáticas, acusando al Ejecutivo de usar estas medidas con fines partidistas. Sin embargo, el contenido técnico del decreto, la exigencia de planes detallados por parte de las regiones y la continuidad del proyecto iniciado en 2023 desmienten cualquier acusación de oportunismo.

Meloni no ha respondido a la polémica política. En su lugar, se ha limitado a reforzar su mensaje: «Italia necesita una visión a largo plazo, y eso es exactamente lo que estamos construyendo».

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