Google ha anunciado que recurrirá la multa de 2.590 millones de euros impuesta por la Unión Europea, la segunda mayor de su historia en un caso de competencia, ante las supuestas prácticas abusivas en las que lleva incurriendo la multinacional, al menos, desde 2014 en el sector de la tecnología publicitaria (‘adtech’).
«La decisión de la Comisión Europea sobre nuestros servicios de tecnología publicitaria es errónea y la recurriremos. Impone una multa injustificada y exige cambios que perjudicarán a miles de empresas europeas, ya que les resultará más difícil obtener beneficios», ha señalado la vicepresidenta de asuntos regulatorios de Google, Lee-Anne Mulholland.
«No hay nada anticompetitivo en prestar servicios a compradores y vendedores de publicidad, y hay más alternativas a nuestros servicios que nunca», ha añadido en un comunicado.
La investigación de Bruselas apunta a que Google ha favorecido supuestamente durante más de una década a sus propios servicios en detrimento de otros proveedores de la competencia que también dan servicio a anunciantes y editores ‘online’.
La decisión, que se esperaba desde hace días, pero se especuló con que sería aplazada por las tensiones comerciales entre Bruselas y Washington, implica que Google debe poner fin de inmediato a dichas prácticas contra la competencia y, al mismo tiempo, tomar medidas para evitar conflictos de intereses a lo largo de la cadena de suministro.