Caos en la ciudad de Marsella (Francia) tras la derrota de Argelia ante Nigeria en la Copa África de Naciones 2025. La selección argelina cayó por 2-0 en los cuartos de final del torneo, disputado en Marruecos, lo que desató una ola de frustración entre sus seguidores. En el estadio de Marrakech, los jugadores argelinos confrontaron al árbitro senegalés Issa Sy, alegando decisiones controvertidas, mientras que algunos hinchas intentaron invadir el campo, generando empujones y desorden en las gradas. Esta tensión se extendió rápidamente a comunidades argelinas en el extranjero, particularmente en Francia, donde la derrota se convirtió en pretexto para disturbios.
En Marsella, ciudad con una gran diáspora argelina, grupos de hinchas sembraron el caos en las calles durante la noche del 10 de enero. Vehículos, incluyendo coches y scooters, fueron incendiados, mientras que contenedores de basura y mobiliario urbano resultaron destruidos, dejando escenas de ruinas y escombros en varios barrios. Videos circulando en redes sociales muestran el alcance de la destrucción, con fuegos activos y calles bloqueadas, lo que obligó a los residentes a resguardarse. Estos actos de vandalismo no sólo afectaron la propiedad privada, sino que también generaron un ambiente de inseguridad generalizada en la zona.
La respuesta policial fue inmediata y contundente. Las fuerzas de seguridad francesas, alertadas previamente por el Ministerio del Interior debido a antecedentes de disturbios similares en celebraciones pasadas, intervinieron para dispersar a los manifestantes. Los hinchas atacaron a los agentes con fuegos artificiales y proyectiles, aunque no se reportaron heridos entre el personal policial. Como resultado, 12 personas de origen argelino fueron arrestadas en varias ciudades francesas, acusadas de alteración del orden público y violencia contra la autoridad. Las autoridades enfatizaron que tales comportamientos serían perseguidos con rigor para mantener la paz.
Este incidente no es aislado, ya que hinchas argelinos han protagonizado desórdenes similares en el pasado, tanto en victorias como en derrotas. Mientras algunos seguidores en redes sociales condenan estos actos como «elementos excrementicios» de la comunidad, otros se quejan de racismo y mala percepción, argumentando que se trata de reacciones emocionales exageradas. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha abierto una investigación sobre los eventos en el estadio, pero el foco ahora está en las repercusiones en Europa, donde se insta a la comunidad a condenar la violencia para evitar estigmatizaciones.