Siete presuntos miembros de la llamada Knappi Gang, una banda inmigrante de Dortmund, han comenzado a ser juzgados en Alemania acusados de tentativa de homicidio y lesiones graves tras una brutal agresión grupal contra varios jóvenes en una parada de autobús.
Los acusados, de entre 16 y 20 años, comparecieron este lunes ante el Tribunal Regional de Dortmund. Varios de ellos fueron trasladados esposados después de permanecer en prisión preventiva desde las redadas policiales practicadas el pasado mes de diciembre.
El caso se centra en una agresión ocurrida en agosto, cuando, según la Fiscalía, cinco hombres fueron atacados por miembros del grupo. Los sospechosos son de nacionalidad alemana, siria, afgana y eritrea.
La investigación dio un giro decisivo después de que los agentes hallaran en un teléfono móvil un vídeo de la agresión. Las imágenes muestran a varios jóvenes rodeando a víctimas que se encuentran en el suelo, mientras algunos de los agresores las golpean con patadas y puñetazos. Una de las víctimas aparece indefensa mientras varios atacantes le propinan patadas en la cabeza.
Según la acusación, la banda roció a sus víctimas con gas pimienta, las obligó a caer al suelo y después las golpeó repetidamente. Entre los presuntos principales agresores figuran Faiz G., de 20 años, y Abdul-Kadir A., de 18, señalados por haber derribado a las víctimas. Otro menor, Abolfazl A., de 17 años, está acusado de utilizar el gas pimienta para dejarlas indefensas.
El vídeo también recoge cómo los agresores se animaban entre ellos durante el ataque. Según el diario Bild, el adolescente que grababa la escena llegó a decir: «Está en el suelo, apuñálalo», mientras otro de los atacantes gritaba: «Eh, déjame a mí también», en pleno desarrollo de la paliza.
La violencia incluyó golpes en la cara, patadas en el abdomen y ataques contra víctimas que ya se encontraban heridas en el suelo. Uno de los acusados, Maxim W., de 19 años, también está imputado por robo y tenencia ilícita de armas. Según la prensa alemana, aparece en el vídeo propinando patadas a la cabeza y al estómago de una de las víctimas.
La agresión sólo se detuvo cuando se escuchó una sirena y aparecieron luces azules en las inmediaciones, lo que hizo que los atacantes abandonaran el lugar.
Una de las víctimas, identificada por Bild como Diego F., de 17 años, acudió al inicio del juicio acompañado por su madre. Está previsto que los afectados declaren como testigos a finales de mayo.
La investigación se prolongó durante unos cuatro meses antes de que la Policía actuara. En diciembre, unidades especiales irrumpieron en varios domicilios de Dortmund y detuvieron a los sospechosos.
Los investigadores creen que la Knappi Gang podría estar relacionada con otros ataques cometidos en Dortmund. Además de la tentativa de homicidio, algunos acusados afrontan cargos adicionales por robo, lesiones y tenencia ilegal de armas.