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MIENRAS MANTIENE EL VETO A 21 UNIVERSIDADES HÚNGARAS

La Comisión Europea incluye en su programa Erasmus a una universidad islámica cuyo rector considera que la homosexualidad es una «enfermedad»

Ursula von der Leyen. Europa Press
Ursula von der Leyen. Europa Press

La Comisión Europea mantiene en su programa de movilidad para estudiantes europeos Erasmus a la Universidad Islámica de Ciencia y Tecnología de Gaziantep (GIBTU) para los años académicos que comprenden desde 2022 a 2025.

El rector fundador de esta universidad turca, Nihat Hatipoğlu, fue nombrado por decreto por el presidente del país, Recep Tayip Erdoğan, en enero de 2019 y es conocido por sus polémicas declaraciones a favor de los matrimonios consanguíneos y por considerar la homosexualidad una «enfermedad».

Hatipoğlu también fue foco de las críticas en Turquía cuando en 2019 y en un programa de televisión en directo convirtió al islam a un niño cristiano armenio de 13 años sin el consentimiento de sus padres.

«Somos armenios, somos cristianos. De repente me llegó la noticia. Artur es un ingenuo chico de 13 años. Un amigo sirio le dijo que les darían regalos y les invitarían a comer y fue con ellos», aseguró entonces la madre del menor. El asunto provocó la denuncia del Partido Democrático de los Pueblos ante la Fiscalía por «abuso» de menores.

No sólo las declaraciones del rector convierten en polémica la elección de esta universidad por la Comisión Europea como destino para la formación de los jóvenes europeos. La Universidad Islámica de Gaziantep está vinculada con Al Sharq Forum, una poderosa ONG turca cercana a los Hermanos Musulmanes, también subvencionada por la Comisión Europea.

Y el nuevo rector, que fue designado por Erdogan en el mes de marzo, tampoco se ha librado de la polémica. El pasado 2 de diciembre, Şehmus Demir calificó como un «genocidio tiránico, bárbaro e inhumano» las acciones de Israel para defenderse de los ataques terroristas de Hamás.

E incluso fue más allá durante una manifestación organizada por la Universidad Islámica de Gaziantep en contra de Israel. «A menos que el pueblo de Gaza esté a salvo, ni Israel ni ninguna parte del mundo lo estarán», amenazó entonces.

La decisión de la Comisión de integrar en el programa Erasmus esta universidad choca frontalmente con el veto a 21 universidades húngaras por su cercanía al Gobierno de Viktor Obán.

«En Hungría, las 21 universidades administradas por fundaciones vinculadas al gobierno de Viktor Orbán, incluidas varias instituciones de Budapest y las principales facultades provinciales, están excluidas hasta nuevo aviso de los proyectos financiados en el marco de los programas de intercambio europeos Erasmus y Horizon», anunció en enero la Comisión.

El argumento esgrimido entonces por Bruselas fue la presencia de figuras políticas activas y cercanas al poder en las juntas directivas de estos centros. Sin embargo, a la Comisión no parece importarle la inclusión de universidades cuyos rectores son directamente elegidos por el presidente turco. De hecho, todos los rectores de las universidades turcas son nombrados por Erdogan y, evidentemente, la de Gaziantep no es la única universidad de este país incluida en el programa Erasmus.

Mientras tanto el Gobierno húngaro sigue remando para que estos centros vetados vuelvan a estar incluidos en el programa.

Así, para cumplir con las exigencias de la Comisión, el Ejecutivo del Fidesz envió hace unos meses sus propuestas de reforma. La Comisión ni siquiera ha respondido, a pesar de que el plazo para que las universidades húngaras cierren los contratos Erasmus para 2024-2025 vencía el pasado 23 de noviembre. 

El Gobierno ha solicitado a Bruselas un período de gracia de tres meses adicionales que, hasta la fecha, tampoco ha recibido respuesta.

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