«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
muchos ayuntamientos los están adoptando

La imposición del modelo ‘woke’ de vestuarios mixtos en piscinas y centros deportivos dispara los delitos sexuales contra mujeres y niñas

Baño mixto. Foto de Possessed Photography en Unsplash

La generalización de los vestuarios mixtos en piscinas y centros deportivos se está traduciendo en un aumento de los delitos sexuales contra mujeres y niñas. Nuevos datos policiales, obtenidos por la organización Women’s Rights Network (WRN), muestran una preocupante realidad: en 2023 se registraron al menos 16 violaciones, 80 agresiones sexuales y 65 actos de voyeurismo en instalaciones deportivas de Inglaterra y Gales. La mayoría de estos delitos se cometieron en vestuarios mixtos, un modelo que muchos ayuntamientos han adoptado como estándar pese a las advertencias de expertos y a la creciente preocupación de las usuarias.

El informe se publica meses después de que el Tribunal Supremo haya confirmado que el concepto «sexo» en la Ley de Igualdad británica se refiere al sexo biológico, lo que permitiría garantizar espacios diferenciados para mujeres. Sin embargo, uno de cada tres centros de ocio sigue sin ofrecer vestuarios exclusivos, sustituidos por vestuarios mixtos que, según el WRN, actúan como «un imán para depredadores sexuales». La exnadadora olímpica Sharron Davies ha respaldado el análisis y ha instado a las autoridades locales a adoptar medidas inmediatas para «proteger a todas las mujeres que utilizan instalaciones deportivas públicas«.

El WRN advierte además de que las cifras oficiales podrían subestimar la magnitud real del problema. Muchas mujeres deciden no acudir a la Policía, y cuando lo hacen se encuentran con registros incompletos: en numerosos casos no se especifica el sexo biológico del agresor, pese a las instrucciones reiteradas de anteriores ministros del Interior.

Las señales de alerta no son nuevas. La Policía de Hertfordshire ya expresó su preocupación en septiembre por el riesgo de voyeurismo en el diseño de un nuevo complejo acuático en Stevenage, recomendando una revisión profunda de las instalaciones mixtas. Al mismo tiempo, los tribunales han tenido que abordar casos como el de dos hombres condenados por grabar en secreto a más de 5.000 personas —incluidos menores— en piscinas de Londres y el sureste.

Para el WRN, el problema es estructural: la expansión de los vestuarios mixtos se ha convertido en la opción por defecto en nuevas instalaciones y reformas, sin valorar de forma adecuada los riesgos para mujeres y niñas. El informe acusa a autoridades locales, operadores de ocio y arquitectos de «diseñar en origen condiciones que facilitan abusos evitables» y reclama que se deje de utilizar este modelo como estándar, además de una evaluación urgente de los centros ya construidos.

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