«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Praga se rebela contra Bruselas

La nueva coalición de Babis, líder checo de Patriotas por Europa, dinamita la agenda migratoria y climática de Bruselas

Andrej Babis. Europa Press.

Chequia encara un vuelco político de enorme calado: el nuevo Gobierno de coalición —formado por ANO, Libertad y Democracia Directa (SPD) y el Partido de los Automovilistas— se prepara para rechazar de inmediato el Pacto Europeo de Migración y Asilo y el nuevo sistema de comercio de emisiones ETS2, en la que será su primera ruptura directa con Bruselas.

Tomio Okamura, líder de SPD y recién elegido presidente de la Cámara de Diputados, confirmó este viernes que la primera reunión del gabinete de Andrej Babis incluirá el rechazo formal al Pacto Migratorio y al ETS2, el pilar climático del Pacto Verde que impondrá nuevos costes a hogares y empresas. El voto de confianza podría celebrarse el 13 de enero, apenas días después de la toma de posesión de Babis el 9 de diciembre.

La coalición suma 108 escaños de los 200 de la Cámara Baja, una mayoría suficiente para ejecutar sin obstáculos un programa abiertamente enfrentado a las políticas migratorias y climáticas de Bruselas. Okamura anticipó dos o tres sesiones adicionales antes de Navidad para acelerar los primeros decretos del nuevo Ejecutivo.

Los tres partidos comparten una posición frontal contra la imposición de cuotas obligatorias de acogida de inmigrantes ilegales y contra el llamado «mecanismo de solidaridad» del Pacto Migratorio, por el que los países deben aceptar reubicaciones o pagar compensaciones. Karel Havlíček, vicepresidente de ANO, fue tajante: «No seremos gobernados por la Unión Europea».

La coalición también coincide en desmontar la agenda climática comunitaria. Los tres partidos han prometido desafiar los objetivos verdes de Bruselas y frenar nuevas cargas fiscales y regulatorias sobre agricultores, transportistas y sectores industriales.

El presidente Petr Pavel anunció que nombrará oficialmente a Babis el 9 de diciembre y que el resto del gabinete será designado días después.

El nuevo Gobierno supone una ruptura total con el Ejecutivo eurofilo saliente de Petr Fiala y alinea a Praga con los sectores más críticos del centro de Europa, que cuestionan la política migratoria de Bruselas y rechazan nuevos compromisos climáticos. Un giro que, según todas las señales, reconfigurará la posición checa dentro de la UE durante los próximos años.

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