«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Cada vez más niños crecen en entornos cerrados y paralelos

La sustitución demográfica se acelera en Austria: por primera vez, más de la mitad de los alumnos de primer grado en Viena no hablan alemán

Estudiantes de Viena. Redes sociales

Viena ha alcanzado un nuevo hito importante: es la primera vez que más de la mitad del alumnado de primer curso de primaria no comprende el alemán. El dato ilustra con crudeza la velocidad a la que está cambiando la realidad demográfica y educativa de la capital austriaca.

Según las cifras del curso actual, el 50,9% de los niños que inician la educación primaria en los colegios públicos vieneses —10.931 alumnos— necesita apoyo lingüístico específico al no dominar el idioma. El año anterior el porcentaje ya rozaba ese umbral, con un 49,7%, por lo que el salto por encima del 50% se daba prácticamente por hecho.

Este fenómeno no es nuevo ni aislado. En la educación secundaria de Viena, más de tres cuartas partes del alumnado no utiliza el alemán como lengua habitual en el ámbito familiar, optando por otros idiomas en su vida diaria. El resultado es una presión creciente sobre el sistema educativo, que afronta serias dificultades para garantizar una base común de aprendizaje.

Desde la oposición municipal, el portavoz educativo del ÖVP y líder parlamentario, Harald Zierfuß, ha señalado directamente al gobierno local, liderado por socialdemócratas y liberales. A su juicio, las políticas del SPÖ y de NEOS han contribuido a que «nunca antes hubiera tantos niños que no saben hablar alemán» al comenzar la escuela. Zierfuß ha advertido de que el margen de reacción se agota y ha alertado de las consecuencias sociales a medio plazo.

Pese a este diagnóstico, las propuestas del ÖVP no pasan por limitar la inmigración. El partido apuesta por reforzar la enseñanza del idioma, implantar la escolarización obligatoria desde los tres años y ampliar las plantillas en guarderías y centros infantiles, con la idea de intervenir de forma temprana.

El debate ha sido ampliado por analistas y columnistas como Andreas Mölzer, del diario Krone, quien ha puesto el foco en los problemas de integración derivados de la concentración de alumnado extranjero en las aulas. En su opinión, muchos niños crecen en entornos cerrados y paralelos, donde el aprendizaje del idioma del país de acogida no se produce de forma efectiva, lo que dificulta su incorporación al tejido social y cultural.

Mölzer subraya además que los estudiantes que apenas alcanzan un nivel básico de alemán corren un serio riesgo de llegar a la edad adulta sin cualificación suficiente y con horizontes laborales muy limitados. Este escenario, añade, no sólo afecta a quienes tienen dificultades lingüísticas, sino que termina repercutiendo en el conjunto de la clase, ralentizando el ritmo educativo general.

Uno de los efectos visibles de esta situación es la huida progresiva de familias autóctonas hacia la enseñanza privada. En Viena, cada vez más padres que pueden permitírselo optan por sacar a sus hijos del sistema público, especialmente en centros con alta proporción de alumnado extranjero. Esta tendencia, lejos de ser exclusiva de Austria, se repite en otras grandes ciudades europeas como París o Berlín.

+ en
Fondo newsletter