El grupo Patriotas por Europa en el Parlamento Europeo ha denunciado en un evento celebrado este martes la persecución sistemática contra los cristianos y otras minorías en Siria un año después de la caída del régimen de Bashar al-Assad y la toma del poder del islamista Ahmed Al-Shaara. Antes de proclamarse presidente, Al-Shaara había sido dirigente del grupo Hayat Tahrir al-Sham (HTS), organización islamista nacida del Frente Al-Nusra, la filial siria de Al-Qaeda.
«No podemos mirar para otro lado mientras Von der Leyen se hace selfies con su presidente terrorista», ha señalado VOX.
«Hace prácticamente un año, António y yo presentamos un evento similar a este. Damasco acababa de caer en poder de los islamistas del HTS, Bashar Al-Assad había huido a Moscú y el yihadista Ahmed Al-Shaara, conocido como Al-Golani, se había proclamado presidente del país». Con estas palabras ha abierto el acto el eurodiputado de VOX Hermann Tertsch, coanfitrión del evento junto al portugués António Tanger Correa, eurodiputado de Chega.
El eurodiputado español ha subrayado que, desde el primer momento, la preocupación de los patriotas europeos fue el futuro de las comunidades históricas amenazadas por el islamismo radical: «En ese primer momento, nuestra preocupación era ya el futuro de las minorías étnicas y religiosas del país. Mientras Al-Shaara posaba vestido de traje con los cabecillas de la UE en palacios gubernamentales, sus milicias más radicales eran responsables de semanas de terror».
Como ejemplo de esa disonancia entre la narrativa oficial de Bruselas y la realidad sobre el terreno, Tertsch ha citado la masacre perpetrada en Latakia en marzo del año pasado: «El 12 de marzo, mientras los islamistas suníes del HTS masacraban a los alauitas chiíes y cristianos en Latakia, este Parlamento aprobaba una resolución titulada ‘Sobre la necesidad de apoyo de la Unión para una reconstrucción y transición justa en Siria’», un texto que «acoge con satisfacción el nuevo comienzo de las relaciones entre la Unión Europea y Siria» y anima a cooperar con las supuestas «autoridades provisionales» del nuevo régimen.
Frente al papel de legitimador de la violencia que ha asumido la Unión Europea, el eurodiputado ha elogiado la firmeza de Israel: «El papel connivente de la Unión Europea contrasta con el de Israel, que dejó claro desde un primer momento que no permitirá una masacre de drusos en su frontera», y ha recordado que el Estado judío ha bombardeado convoyes de HTS cuando se preparaban para atacar comunidades drusas.
Tertsch también ha denunciado la situación del pueblo kurdo, blanco de una nueva ofensiva violenta: «Fueron un aliado fundamental de Occidente en la lucha contra el ISIS y ahora están siendo masacrados en el Kurdistán Sirio en un intento de limpieza étnica concebido y planeado por Erdogan, con Turquía bombardeando desde el aire». Además, ha recordado que «la semana pasada tuvimos a los kurdos protestando en la Plaza de Luxemburgo», denunciando ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos forzados y violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Por su parte, António Tanger Correa ha centrado su intervención en la amenaza estructural que representa el nuevo régimen islamista para la región y para la seguridad europea. «Un año después de la caída de Assad, Siria se encuentra en una encrucijada: o se convierte en un Estado funcional, o vuelve a deslizarse hacia el ciclo de violencia y desplazamientos», ha advertido, alertando de que «la estructura emergente tiene raíces en un entorno armado yihadista, HTS, históricamente vinculado a Al-Nusra».
El eurodiputado de Chega también ha recordado que la vía de la «normalización acelerada» y la revocación de sanciones por la que han optado algunos países es «una apuesta política por la estabilidad», pero en ningún caso equivale a un «sello de virtud». También ha advertido que un nuevo deterioro de la seguridad en Siria bastaría para reactivar la ruta migratoria hacia el continente europeo, en un momento en que 16,5 millones de sirios siguen necesitando asistencia y millones continúan desplazados.
Finalmente, ha expuesto la línea de acción de Patriotas por Europa para proteger a Europa del colapso de Siria: «Primero: fronteras exteriores fuertes, tolerancia cero con la entrada ilegal, retornos rápidos y soluciones creíbles en terceros países, porque una política migratoria sin aplicación se convierte en una invitación. Apoyar la estabilidad por etapas, con resultados verificables, especialmente la protección de las minorías, la justicia frente a la violencia sectaria y un contraterrorismo eficaz. No promesas vagas, sino resultados medibles sobre el terreno. Si esto fracasa, Europa pagará dos veces: en inseguridad y en una presión migratoria renovada».