El grupo Patriotas por Europa ha denunciado en el Parlamento Europeo la exclusión deliberada de las verdaderas amenazas que sufren millones de mujeres y niñas dentro y fuera del continente. Durante el debate sobre el informe anual de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), los eurodiputados patriotas han advertido que el texto —al igual que el dictamen elaborado por la Comisión de Asuntos Exteriores (AFET)— ha omitido de forma sistemática los principales riesgos que atentan contra la integridad, la seguridad y la vida de las mujeres.
La eurodiputada de VOX Margarita de la Pisa ha presentado una batería de enmiendas orientadas a visibilizar y combatir violencias que por razones ideológicas han sido ignoradas por las instituciones europeas. Las propuestas han abordado cuestiones como la explotación sexual en las rutas de inmigración ilegal, la mutilación genital, los matrimonios forzados, el aborto como imposición, la persecución religiosa contra mujeres cristianas y el borrado legal de la identidad femenina.
Entre los asuntos incluidos en las enmiendas, el grupo ha subrayado el drama de las mujeres que han accedido al continente a través de rutas migratorias ilegales. Según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, el 90% de las mujeres que han llegado por la ruta del Mediterráneo han sido víctimas de agresiones sexuales perpetradas tanto por traficantes como por otros inmigrantes.
Patriotas por Europa ha señalado que la permisividad de Bruselas con la inmigración ilegal ha expuesto deliberadamente a miles de mujeres a entornos sistemáticos de abuso y violencia. En sus propuestas, han reclamado el desmantelamiento de las mafias de tráfico humano y han exigido que la protección de las víctimas prevalezca sobre el fomento de vías de entrada inseguras y clandestinas.
También han alertado sobre la expansión, dentro del territorio europeo, de prácticas ajenas a la tradición occidental y contrarias a los derechos fundamentales. Entre ellas, la mutilación genital femenina y los matrimonios forzados que siguen amenazando a niñas residentes en países de la Unión. De acuerdo con el Instituto Europeo de Igualdad de Género, entre el 9% y el 21% de las menores en países como España, Austria, Dinamarca o Luxemburgo están en riesgo de sufrir estas prácticas. «Existen niñas en Europa que viven amenazadas por costumbres importadas que violan sus derechos más elementales», ha denunciado De la Pisa. Las enmiendas han propuesto medidas firmes para impedir la entrada de personas u organizaciones que promuevan estas prácticas, así como garantizar protección jurídica real para las niñas afectadas.
El grupo ha abordado también la creciente presión social e institucional que han sufrido muchas mujeres en relación con el aborto. Han señalado que, en muchos casos, este no se plantea como una opción libre, sino como la única salida aceptada por el entorno y por los servicios públicos. Además, han recordado que millones de niñas en el mundo no han llegado a nacer por el simple hecho de serlo. Frente a esta realidad, Patriotas por Europa ha propuesto que la Unión Europea condene expresamente tanto el aborto forzado como la discriminación prenatal por sexo, al considerar que ambas prácticas constituyen formas graves de violencia contra la mujer y contra la vida.
Dentro del conjunto de enmiendas, el grupo ha denunciado también la mercantilización del cuerpo femenino a través de los vientres de alquiler. Esta práctica, definida por Naciones Unidas como una forma de violencia económica, psicológica y reproductiva, ha sido incluida en la normativa europea actual como una modalidad de trata de seres humanos. Patriotas por Europa ha defendido su abolición en todo el territorio comunitario y ha respaldado iniciativas internacionales que han planteado una convención global para prohibirla de forma definitiva.
En su intervención, De la Pisa ha criticado el silencio institucional frente a la persecución religiosa que sufren millones de cristianos en todo el mundo, especialmente mujeres. Según la organización Open Doors, más de 380 millones de cristianos han sido perseguidos actualmente por su fe, y las mujeres han sido objetivo habitual de violencia sexual, conversiones forzadas y exclusión social. El grupo ha lamentado que esta realidad no haya sido recogida en el informe de la FRA ni en otros documentos oficiales, y ha reclamado su reconocimiento como prioridad en la política exterior y de derechos humanos de la Unión.
Por último, Patriotas por Europa ha advertido sobre las consecuencias del avance de la ideología de género en el marco jurídico europeo. Han alertado de que la eliminación del lenguaje basado en el sexo ha borrado la realidad femenina de las leyes y ha debilitado las protecciones específicas que garantizaban sus derechos. Asimismo, han denunciado que muchas mujeres que han defendido públicamente la importancia del sexo biológico han sido censuradas, despedidas o marginadas de la vida pública. «Negar lo que somos —nuestra realidad biológica y nuestros rasgos propios— es la mayor violencia que se puede hacer contra nosotras», ha declarado De la Pisa.