Un inmigrante afgano cuya solicitud de asilo fue denegada ha asesinado a su compañera de piso en Sajonia (Alemania) y, posteriormente, ha violado el cadáver.
El acusado, identificado como Habib Rahman A., ha utilizado un cuchillo de 14,5 centímetros y un destornillador Phillips para acabar con la vida de su compañera de vivienda, también de origen afgano. Según la investigación, le ha asestado 19 puñaladas antes de cometer la agresión sexual con el cuerpo sin vida. Tras el asesinato, el cadáver ha permanecido en la vivienda, en avanzado estado de descomposición, hasta que la policía lo ha descubierto gracias a una denuncia presentada por la hermana de la víctima.
Durante el juicio, el acusado ha admitido todos los cargos en su contra sin mostrar signos de arrepentimiento. «Todo lo que dice la acusación es cierto», ha declarado a través de un intérprete ante el tribunal. Uno de los agentes encargados de la investigación ha descrito que el cuerpo de la víctima fue encontrado en una posición perturbadora, con una almohada bajo las caderas para elevar sus nalgas, lo que evidenciaba la naturaleza de los hechos cometidos tras el homicidio.
El historial de Rahman A. ya había generado preocupación a las autoridades locales en el pasado. En las semanas previas al crimen, había sido denunciado en repetidas ocasiones por acosar a mujeres de diferentes edades, desde niñas de 10 años hasta ancianas de 70.
En un intento de evaluar su estado mental, el sospechoso fue internado temporalmente en un hospital psiquiátrico, pero los especialistas determinaron que no sufría ninguna enfermedad mental. En su informe, los médicos concluyeron que lo que presentaba era un «aumento del deseo sexual», motivo por el cual fue dado de alta y puesto en libertad antes de que ocurriera el crimen.