«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Inseguridad en el corazón de París

Un inmigrante africano asesina a puñaladas a un joven francés que le pidió abandonar el edificio okupado donde vivía

Policía francesa. Europa Press

París vive un nuevo episodio de violencia vinculada a la inmigración ilegal y a la degradación urbana. Melvin Mendy, un joven francés de 25 años descrito por sus vecinos como «adorable» y siempre dispuesto a ayudar, fue asesinado a cuchilladas por un inmigrante africano de Guinea-Bisáu el pasado viernes por la noche, en el distrito 19 de la capital.

El crimen ocurrió cuando Mendy y otros residentes del edificio de la Rue Mathis pidieron al agresor, que okupaba una zona del aparcamiento, que abandonara el lugar. El individuo reaccionó con violencia: primero golpeó a uno de los vecinos y luego se abalanzó sobre Mendy con un cuchillo, hiriéndolo de gravedad en el abdomen.

Los bomberos de París acudieron rápidamente, pero el joven entró en paro cardiorrespiratorio y murió al día siguiente en el hospital La Pitié-Salpêtrière.

El caso ha conmocionado al vecindario. «Era un chico discreto, amable, siempre ayudaba a cargar las bolsas», contó una vecina entre lágrimas. En el edificio, los vecinos han dejado mensajes de condolencia: «Fuerza para ti», «No te olvidaremos», puede leerse en las paredes del portal.

El asesino, de 28 años, fue detenido gracias a la alerta de su propia madre, que avisó a la policía tras el ataque. Pese a ello, fuentes cercanas a la investigación admiten que el inmigrante podría evitar la cárcel, ya que fue recientemente liberado de un centro psiquiátrico y los medios franceses ya lo describen como un «enfermo mental», fórmula habitual en casos similares.

«Aquí no hay seguridad. Es un caos», denunció un vecino al diario Le Parisien, mostrando cómo se podía abrir la puerta principal del edificio sin dificultad. Los residentes aseguran que la entrada del inmueble no se cierra bien desde hace semanas y que el aparcamiento subterráneo está ocupado por grupos de jóvenes que utilizan el lugar como refugio. Hace apenas cinco meses, un incendio provocado por estos okupas destruyó parte del garaje, y el olor a humo todavía impregna el edificio. La policía investiga si el agresor pertenecía a ese grupo de okupas, pero los vecinos tienen claro el diagnóstico.

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