Milán vivió el pasado domingo por la noche un nuevo episodio de violencia antisemita cuando dos jóvenes turistas judíos argentinos fueron atacados por un grupo de entre diez y doce inmigrantes de origen norteafricano en las inmediaciones de Piazzale Siena, tras salir de un supermercado abierto las 24 horas. La agresión, motivada por el uso de la kipá, dejó a una de las víctimas con la nariz fracturada.
Según relatan medios italianos como La Stampa, el ataque se produjo cuando los dos jóvenes abandonaban el establecimiento. En ese momento, varios individuos de «aparente origen norteafricano» se aproximaron a ellos y comenzaron a increparles con insultos antisemitas por llevar la prenda religiosa judía.
La tensión fue en aumento. Tal como detalla Corriere della Sera, los agresores rodearon a los turistas, se burlaron de ellos y les gritaron «Malditos judíos» antes de pasar de los insultos a los golpes en un ataque súbito. Uno de los jóvenes, de 19 años, trató de defenderse, pero recibió un fuerte puñetazo en el rostro.
El medio local Milano Today señala que los servicios de emergencia fueron avisados de inmediato. Sanitarios y agentes acudieron al lugar, y el joven herido fue trasladado al servicio de urgencias del Hospital San Carlo Borromeo. Ambos turistas regresaron posteriormente a Argentina.
La investigación ha quedado en manos de los Carabineros de la comisaría de Porta Genova y de la Unidad de Información del Comando Provincial. Dada la naturaleza antisemita del ataque, también intervienen los investigadores de la Unidad de Información de Via della Moscova.
De acuerdo con Corriere della Sera, los agentes trabajan con las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y con el análisis de datos de telefonía móvil correspondientes a las calles próximas a Piazzale Siena, un área cercana al entorno del barrio judío situado entre Via Bartolomeo d’Alviano y Viale San Gimignano. Por el momento, esos registros no han permitido identificar a los responsables.
El ataque ya figura en los informes del Observatorio para la Seguridad contra Actos Discriminatorios (OSCAD), organismo que ha constatado que las denuncias por episodios discriminatorios han aumentado en los últimos años, aunque sin ofrecer cifras concretas.
En este contexto, el presidente de la comunidad judía de Milán, Walker Meghnagi, pidió a comienzos de semana extremar la precaución y reforzar la vigilancia en escuelas y sinagogas, en un clima internacional marcado por las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán.