El Parlamento Europeo ha acogido esta semana un debate sobre la situación de los damnificados por la riada que asoló la provincia de Valencia hace justo un año. Coincidiendo con el aniversario de la tragedia, el grupo Patriotas por Europa ha denunciado el abandono sistemático del Gobierno de Pedro Sánchez.
El eurodiputado de VOX y vicepresidente de Patriotas por Europa, Hermann Tertsch, ha señalado que «el Gobierno de Pedro Sánchez ha dejado a miles de valencianos abandonados en el barro con un único objetivo: castigar a una comunidad autónoma gobernada por un Ejecutivo no socialista«. Tertsch ha afirmado que, un año después de la catástrofe, los daños siguen sin repararse en muchas localidades y que las ayudas prometidas apenas han llegado.
Más del 80% de las familias que solicitaron ayuda estatal siguen sin respuesta. De las 43.500 peticiones tramitadas, sólo 7.453 han recibido algún pago, lo que confirma el grado de desatención institucional por parte de Moncloa. A esta situación se suma el bloqueo de 2.500 millones de euros del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que el Gobierno ha negado a la Comunidad Valenciana por primera vez en doce años. Tertsch ha calificado esta medida como «un chantaje político inaceptable» y ha denunciado que la Comunidad Valenciana ha tenido que asumir sola la reconstrucción.
Los datos presentados en Bruselas han sido contundentes: 57 centros de salud y más de 100 infraestructuras educativas resultaron dañadas por el temporal. La comunidad ha rehabilitado —gracias a los Presupuestos aprobados por VOX— el 94% de las instalaciones educativas con fondos propios, y ha restaurado por completo las 18 carreteras autonómicas afectadas sin haber recibido ni un solo euro del Gobierno central. Además, ha destinado 1.500 millones en ayudas directas a personas y empresas, y más de 1.000 millones en obras de reconstrucción: un total de 2.400 millones de euros, el 8% del presupuesto regional.
En su intervención, Tertsch ha vuelto a incidir en las responsabilidades políticas: «Hoy se sabe que los muertos se habrían evitado de haberse acometido unas simples obras en una serie de barrancos, pero habían sido paralizadas por el ministerio de una señora conocida aquí, Teresa Ribera, esa socialista de efectos letales por su fanatismo ideológico».
El eurodiputado de VOX ha recordado que el caso valenciano no es una excepción, y que en otros desastres naturales recientes, como la erupción volcánica en La Palma, el Gobierno también ha actuado con negligencia sistemática. «Cuatro años después, cientos de familias canarias siguen viviendo en contenedores, sin soluciones ni horizonte. En Valencia, las obras hidráulicas siguen paralizadas por criterios ideológicos dictados por el ecologismo radical. Y mientras tanto, las familias continúan expuestas cada vez que vuelve a llover», ha denunciado.
«La respuesta del Gobierno ante la tragedia ha sido exigir más impuestos y ofrecer menos servicios. Con cada alerta meteorológica, vuelve el miedo. Esto no es un país del primer mundo, es un Estado fallido al servicio del poder y no del ciudadano», ha sentenciado Tertsch ante la Eurocámara.
En esa misma línea, Jorge Buxadé, jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, ha cargado con dureza contra el Ejecutivo: «Sánchez, ese sujeto sin escrúpulos, no ha desbloqueado las ayudas. Hay miles de valencianos desamparados. Hoy mismo ha aparecido el cuerpo sin vida de Javier en el fango. Un año más tarde, no tenemos dudas: las inundaciones del 29 de octubre en Valencia evidencian el perfil clínico de Sánchez, un sociópata armado y peligroso».