El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó este lunes un proyecto para ampliar las sanciones por consumo de drogas entre autoridades y cargos públicos, en una iniciativa que busca endurecer los controles dentro del Gobierno.
La propuesta surge tras una serie de medidas impulsadas por su Ejecutivo para someter a exámenes antidrogas a funcionarios de alto rango y hacer públicos los resultados. «La mejor manera siempre es predicar (…) Se ha planteado en distintas campañas políticas, pero ha llegado el momento de llevarlo a la práctica», ha dicho el mandtario.
El presidente anunció que enviará una reforma para que la exigencia no se limite a ministros, subsecretarios y jefes de servicio, sino que también alcance a parlamentarios, alcaldes, gobernadores, consejeros regionales, dirigentes de partidos y al propio presidente de la República. Según explicó, el objetivo es que quienes ejerzan poder público deban acreditar periódicamente que no presentan dependencia de sustancias ilegales.
La iniciativa contempla pruebas con mayor nivel de precisión, como el examen de pelo, que ofrece una ventana de detección de hasta 90 días, además de protocolos para garantizar la confiabilidad de las muestras. Kast también señaló que los resultados deberán quedar disponibles en las páginas web de los servicios respectivos, con un plazo de publicación posterior a la entrega del certificado.