La batalla por la verdad científica en torno a la llamada «medicina de género» se intensifica. Según reveló la investigadora J. Cohn, autora del estudio Censorship of Essential Debate in Gender Medicine Research, las principales revistas médicas del mundo están bloqueando correcciones a artículos con datos falsos que promueven los tratamientos hormonales y quirúrgicos para menores que se identifican como transgénero.
Cohn sostiene que publicaciones de referencia como el Journal of the American Medical Association (JAMA), el New England Journal of Medicine y Pediatrics mantienen afirmaciones sin respaldo científico, especialmente las que aseguran que las intervenciones médicas de cambio de sexo reducen el suicidio o presentan «bajos niveles de arrepentimiento». En realidad —afirma la doctora— la evidencia disponible es de «baja o muy baja certeza», como ya concluyó el Cass Review del Reino Unido en 2024.
Desde 2022, Cohn ha intentado introducir correcciones dentro del proceso normal de revisión por pares. En lugar de atender sus argumentos, los editores respondieron con evasivas o exigieron información personal sin garantías de seguridad. Finalmente, dejaron de responderle por completo, un fenómeno que la investigadora describe como un patrón de censura ideológica más que científica.
Incluso las críticas publicadas por Cohn en la plataforma de revisión PubPeer fueron eliminadas sin explicación, después de haber sido inicialmente aceptadas. La autora considera que esta práctica demuestra la existencia de una red de protección institucional que impide el debate y transforma la ciencia en propaganda política.
Cohn también apunta al papel de la World Professional Association for Transgender Health (WPATH), una organización que —según denuncia— dicta los estándares de la medicina de género pese a sus posiciones extremas, como reconocer la identidad «eunuco» o promover cirugías de reasignación en adolescentes. Informes independientes han revelado que el portal de WPATH llegó a alojar contenido sexualmente explícito y material de castración infantil bajo un directorio etiquetado como «erótica».
El escritor y crítico de la ideología trans Graham Linehan respaldó las denuncias de Cohn: «Cuando revistas médicas publican afirmaciones falsas sobre los beneficios y el bajo arrepentimiento, mientras ignoran alternativas menos invasivas, lo que vemos se parece mucho a un fraude científico y a un abuso médico«.