'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

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El roscón de Taguas

26 de enero de 2014

¿Está la economía española fuera de peligro? ¿Ha comenzado ya la “Era del crecimiento”? ¿Qué crecimiento le espera a España? ¿Se creará empleo? Preguntas que están en la mente de todos y que están siendo respondidas de forma confusa.

Mientras que hay expertos y economistas que aún no ven clara la recuperación de la economía española, sí que hay un sentimiento general, sobre todo desde el extranjero, de que España ya no es un peligro ni para el euro, ni porque necesite de una intervención a la griega, portuguesa o irlandesa. España ya no es un peligro, está estabilizada a nivel macroeconómico, pero no hay síntomas claros de que la traducción en riqueza para las familias sea evidente y pronta.

El profesor David Taguas, ex Director de la Oficina Económica de la Moncloa, lo explica muy claro “el problema es el sector público, que frente a la conciencia general, resulta que se ha incrementado en 10 puntos desde el año 2007. De hecho, en el 2007, con crecimiento y actividad económica, el sector público supone el 38% del PIB, hoy, en recesión (2013 cerró con una contracción del PIB del -1,2%), el sector público se lleva el 48% del Producto Interior Bruto”, asegura. “No solo no se ha reducido el sector público -por mucho que la gente crea que sí, simplemente se ha ajustado en algunas partidas, pero nada más”.

 ¿Cómo es posible?. El PIB son los bienes y servicios que creamos entre todos, los recursos del país. El PIB es un gigante roscón de Reyes que, en 2007 era lustroso, grande, esponjoso, atiborrado de crema, nata y frutas escarchadas -si me aprietas, con varios regalos sorpresa.

De ese roscón de Reyes del 2007, envidia de nuestros vecinos en Europa, el sector público (pensiones, funcionarios, empresas públicas, empleados del estado, etc.) se comían el 38%, es decir el 62% restante se dividía entre la economía privada y las familias. Tras seis años de crisis, el roscón de Reyes de éste año ya venía debilitado y pequeñito. Casi no cabía en la bandeja, parecía que no que tenía levadura.

El roscón de este año estaba desinflado, descolorido, sin frutas escarchadas, con poca nata y menos crema. Un roscón sin premio. Y de ese roscón de Reyes que es el PIB en el 2013, el Estado, lo público, se comió el 48% de la riqueza, dejando un 52% a repartir entre millones de personas que conforman el sector privado, y que con su esfuerzo fiscal mantienen el sector público.

Para David Taguas, la conclusión está clara, hay que seguir recortando en lo público. Para ello propone eliminar, por ejemplo, las Diputaciones provinciales y las empresas públicas. Adelgazar los organismos públicos, controlar el gasto “que se puede controlar”. Exactamente igual que han hecho todas las familias. En España, asegura Taguas, el sector privado ha hecho los deberes, se ha colocado en linea de salida para competir, se ha desendeudado de forma masiva, pero aún nos queda una estructura pública insostenible y que será la causa de que la salida se retrase aún más de lo previsto.

Para que el roscón pueda volver a lucir, hay que buscar que la mayor parte de la crema, la nata y las frutas se destinen a lo privado. Traducción: a la inversión privada, a las PYMES, a la creación de empleo

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