«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Un ataque que ella misma difundió en redes sociales con tono provocador.

Continúa la cristianofobia: una concejal suiza de los verdes dispara contra una imagen de la Virgen y el Niño Jesús, y será juzgada por incitación al odio

Sanija Ameti
La concejal suiza Sanija Ameti disparando a una imagen de la Virgen María y el niño Jesús. Europa Press

El escándalo ha sacudido a Suiza y ha encendido las alarmas sobre el avance de la cristianofobia institucional en Europa. Sanija Ameti, concejal del ayuntamiento de Zúrich y exlíder del Partido Verde Liberal, será juzgada por disparar 20 veces con un arma de aire comprimido contra una imagen religiosa de la Virgen María y el Niño Jesús, acto que ella misma difundió en redes sociales con tono provocador.

La escena ocurrió en septiembre de 2024, pero las imágenes se han compartido en los últimos días. Desde una distancia de diez metros, Ameti disparó a una reproducción de la obra del siglo XIV La Virgen con el Niño y el Arcángel Miguel, apuntando deliberadamente al rostro de María y al del Niño Jesús. Posteriormente, subió las imágenes a Instagram con la palabra «abschalten» (apagar), en lo que muchos interpretaron como una alegoría de eliminación simbólica del cristianismo.

El gesto no fue un exabrupto aislado. La Fiscalía de Zúrich ha presentado cargos por «menosprecio público de creencias religiosas y perturbación de la paz religiosa», según el artículo 261 del Código Penal suizo. Se han recibido 31 denuncias penales, y se solicita una multa condicional de 10.000 francos suizos y otra sanción adicional de 2.500 francos, además del pago de costas.

La reacción de los obispos no se hizo esperar. La Conferencia Episcopal Suiza denunció el episodio como una expresión de «violencia y falta de respeto hacia la persona humana», calificando lo sucedido como una «herida profunda entre los fieles católicos«. Monseñor Joseph Bonnemain, obispo de Coira, reveló que Ameti le envió una carta de remordimiento, tras la cual optó por perdonarla públicamente e invitó a los fieles a hacer lo mismo.

Sin embargo, la polémica sigue abierta. Ameti renunció al Partido Verde Liberal en enero de 2025, pero mantiene su escaño como concejal independiente. Publicó una breve disculpa y eliminó las imágenes, alegando que «no había reconocido el carácter religioso de la pintura».

Una explicación que ha sido recibida con escepticismo y rechazo por parte de asociaciones defensoras de la libertad religiosa y grupos católicos, que denuncian un clima creciente de violencia simbólica contra el cristianismo en Europa occidental.

El movimiento Mass-Voll, uno de los más activos en la denuncia de los abusos ideológicos en el espacio público suizo, ha calificado el acto como «una clara incitación a la violencia contra los cristianos«. Su presidente, Nicolás Rimoldi, ha advertido de que estos gestos simbólicos son el primer paso para legitimar la violencia física en un continente cada vez más hostil a su propia herencia religiosa.

En contraste, Ameti sigue ejerciendo como concejal y evitando consecuencias mayores, a pesar de haber protagonizado un acto que, en cualquier otro contexto religioso, sería calificado como intolerable.

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