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AMLO convierte el Día de la Independencia en México en una manifestación a favor del régimen comunista de Cuba

el tirano Miguel Díaz-Canel fue el invitado de honor
El presidente de México, López Obrador y el líder de Cuba, Díaz-Canel. Europa Press

La celebración del Día de la Independencia en México es una tradición que con la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador, el presidente socialista, se ha transformado en una suerte de activismo rojo a favor del régimen comunista de la Cuba de Miguel Díaz Canel, quien, insospechadamente, fue el orador principal invitado en un evento normalmente patriótico.

Todos los 16 de septiembre en México hay un desfile militar, presidido por el jefe del Poder Ejecutivo en turno, algunos de su gabinete e invitados. No se recuerda que haya estado como invitado “de honor” un dictador comunista, como Díaz Canel (61 años), el heredero del castrismo.

“El día de hoy recordamos esa gran gesta histórica y la celebramos con la participación del presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien representa a un pueblo que ha sabido, como pocos en el mundo, defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia en sus asuntos internos de ninguna potencia extranjera”, soltó López, como parte de su largo discurso con tintes históricos, aludiendo liderazgos independentistas y de otras luchas.

López no tuvo reparo en llevar la cosa más lejos, exigiendo a Estados Unidos levantar el supuesto bloqueo a Cuba.

“El gobierno que represento llama, respetuosamente, al gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país”, dijo.

Por supuesto, le llovieron respuestas en redes sociales al tabasqueño. La diputada del PAN en la Ciudad de México, América Rangel, posteó: “Cuba tiene tratados comerciales con más de 90 países; Estados Unidos es su noveno mayor socio comercial y su principal proveedor de alimentos y productos agrícolas. Lo que ha hundido a Cuba es la devastadora dictadura comunista, no un bloqueo inexistente”.

No conforme con transformar un acto patriótico y tradicional en una manifestación pro dictadura comunista -la misma que según Forbes habría enriquecido a Fidel Castro con 900 millones de dólares-, López añadió:

“Se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que éste, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio gobierno. Si esta perversa estrategia lograse tener éxito –algo que no parece probable por la dignidad a que nos hemos referido–, repito, si tuviera éxito, se convertiría en un triunfo pírrico, vil y canallesco”.

El presidente mexicano atribuyó a Biden “mucha sensibilidad política”, que le ayudaría a actuar con “grandeza” para poner fin para siempre a la “política de agravios hacia Cuba”.

Por su parte, Díaz Canel abonó a la narrativa anti-hispanidad y pro-azteca en la que desde hace tiempo está concentrado López Obrador.

En su discurso citó al cubano José María Heredia, con la frase: “Cuánto es bella la tierra que habitaban los aztecas valientes”, y luego la ubicó en la historia, en un tiempo “muy anterior al de la terrible conquista que iniciarían siglos después, con matanza y destrucción sin freno, las tropas españolas que venían de Santiago de Cuba, al mando de Hernán Cortes”.

Los dos mandatarios izquierdistas se pusieron de acuerdo en todo para impulsar narrativas y temas en la conformación de la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), ahora bien pintada de rojo, algo que hará sonreír al Partido Comunista de China.

Díaz Canel al igual que otros representantes de al menos 16 países de Latinoamérica, participan en México este sábado 18 de septiembre en una reunión de esta agrupación, en la que resalta la ausencia de Brasil y de Jair Bolsonaro.

La celebración de la Independencia este 2021 en México ya venía impregnada de odio contra nuestras raíces hispanas. López Obrador, en el marco de la caída de Tenochtitlán, la capital azteca, que el pasado 13 de agosto cumplió justo 500 años, habló de “500 años de resistencia”, poniéndose del lado de los aztecas, una de 68 etnias indígenas que hay en México. Y por cierto, no la más querida, a juzgar porque la “conquista” fue hecha más bien por los tlaxcaltecas y otros nativos, hartos de los excesos del imperio azteca.

El Zócalo de la Ciudad de México está aún decorado con enormes figuras de “Quetzalcóatl”, una de las deidades paganas aztecas, lo que, en ojos de algunos opositores, pone en duda el estado laico del gobierno del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

También, hay una enorme maqueta del Templo Mayor azteca en la plancha del Zócalo, frente a la Catedral. Ahí es donde los dirigentes mataban a sus enemigos y les extraían el corazón sangrante del pecho, con un cuchillo de obsidiana.

Por cierto, los aztecas también son los inventores del pozole, conocido platillo mexicano –el más comido en estas fiestas patrias-, consistente en un buen caldo con chile, granos de elote y trozos de carne. Sólo que tales pedazos eran de los cuerpos descuartizados de sus enemigos. Tenían esa costumbre caníbal, luego prohibida durante la evangelización. En el presente el pozole por lo general es de cerdo.

La noche del día 15 de septiembre, la del “Grito” de Independencia, antes del discurso de López Obrador, fue transmitido por televisión un “documental”, oficialista, en el que se exaltaba a los aztecas y se humillaba el legado de los conquistadores españoles, diciendo, entre otras cosas insultantes, que habían traído “el sarampión y los piojos”.

Al final del “Grito” de la noche del 15 de septiembre, las tradicionales “vivas” del presidente en torno a los héroes independentistas, no fueron las únicas, sino que se añadieron algunas nuevas, muy en su narrativa:

“¡Vivan las culturas del México prehispánico!”, dijo, frase que no venía a cuento en una celebración de la Independencia. O bien: “¡Viva la fraternidad universal!», frase que fue interpretada por algunos como la cercanía del gobierno con la masonería.

Cabe decir que otras “vivas” de funcionarios socialistas de Morena, fueron autoalabatorias. Como la de la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, la consentida de López para sucederlo en la presidencia, en 2024.

En esta misma línea de supremacía indigenista, el alcalde de Venustiano Carranza, Manuel Ballesteros, en su “Grito”, echó “vivas” a “México Tenochtitlán”.

Por su parte, Isabel Arvide, cónsul de México en Estambul, incluyó entre sus “vivas, un “¡Viva López Obrador!”, a lo que los presentes le respondieron con abucheos.

En tanto, este sábado 18 de septiembre durante la VI Cumbre de la CELAC, se debatirá sobre vacunas, fondos para desastres, y sobre la “Agencia Latinoamericana del Espacio”. Sí, del espacio.

Se espera la participación de varios mandatarios de izquierda que reforzarán el nuevo eje rojo de López Obrador, que tanto ha querido usar como contrapeso continental a la Organización de Estados Americanos (OEA), a la que busca descabezar, pidiendo la salida de Luis Almagro.

Entre ellos: Miguel Díaz-Canel, de Cuba, quien ya está en México como invitado VIP; Alberto Fernández, de Argentina; Luis Arce, de Bolivia; y Pedro Castillo, de Perú. De Venezuela viene la vicepresidenta Delcy Rodríguez. También asistirían Guillermo Lasso, de Ecuador; y Alejandro Giammattei, de Guatemala.

Nicolás Maduro, el dictador socialista de Venezuela, envió un mensaje a López Obrador, ya que no vendrá a la reunión de la CELAC: “Mi abrazo fraterno al Presidente López Obrador, y al pueblo mexicano, en el 211° Aniversario de su Independencia. Desde Venezuela, recordamos a las y los héroes que entregaron sus vidas por conquistar la libertad, a ellos por su heroísmo les reiteramos nuestra gratitud y cariño”.

En las redes sociales, intelectuales criticaron la presencia del mandatario cubano en México, ante el contexto de pobreza, manifestaciones y represión que vive la isla con Díaz Canel.

“Mientras Díaz Canel viaja a México, en la isla hubo apagones, hay enfermos de #COVID19 tirados en el suelo y filas en cajeros por conseguir dinero. El Presidente de Cuba usa un Rolex y una Ipad estadounidense. Él conmemora hoy la Independencia de México”, escribió Arturo Espinosa.

El periodista Francisco Garfias, opinó que la presencia de Díaz Canel como invitado de honor en las fiestas patrias y como orador, no se justificaba: “Ese hombre sometió a palos a cubanos inconformes que salieron a la calle al grito de ¡Libertad!”

La Vicepresidenta del Parlamento Europeo, Dita Charanzová, por su parte tuiteó sobre la condena a Cuba por la represión del régimen comunista contra los cubanos:

La “resolución sobre derechos humanos en Cuba, aprobada con 426 votos! Un mensaje muy fuerte desde el Parlamento Europeo:

-Sanciones.

– Empezar el proceso para suspender el acuerdo Unión Europea-Cuba”.

Frank Polo, aspirante de origen cubano a un espacio en la Casa de Representantes por el Partido Republicano, y que llegó a Estados Unidos en una balsa, opinó: “Mientras María Elvira Salazar evita pedir que se declare la Dictadura Cubana una amenaza para la seguridad nacional de #USA por miedo a su amo Raúl (Castro), el aprendiz de tirano Díaz Canel, visita a López Obrador para avanzar su agenda de expansión comunista en nuestras narices”.

Rubén Cortés, periodista de origen cubano avecindado en México, posteó en twitter: “Un artista al que el dictador Díaz-Canel tiene preso sin juicio, fue incluido hoy entre las personas más influyentes de 2021 en la lista de la revista ‘Time’. Es Luis Manuel Otero Alcántara. El humanista presidente de México debería pedirle que lo libere”.

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