'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
CONTINÚAN LOS ATAQUES COORDINADOS CONTRA LAS EMPRESAS

Duque recorre las calles de Cali mientras los vándalos destruyen el jardín botánico de Medellín

Manifestaciones izquierdistas contra el Gobierno del presidente Iván Duque en Colombia - EuropaPress

Casi dos semanas después del anuncio del despliegue de toda la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas y de Policía, para recuperar el orden público y poner fin a los bloqueos en Colombia, el Presidente, Iván Duque, ha ordenado la asistencia militar en la ciudad de Cali y en todo el Valle del Cauca. Una medida tardía y que se dio durante el mismo fin de semana en el que cientos de miles de colombianos salieron a marchar en las principales ciudades del país, exigiendo el fin del paro, el fin de los bloqueos y dieron su respaldo a la fuerza pública.

Tristes imágenes muestran a algunos militantes del paro nacional insultando y buscando la manera de agredir a quienes un domingo optaron por salir a caminar pacíficamente, con el fin de expresarse en libertad –algo que el autodenominado “comité del paro» asegura que es prohibido en Colombia–. Lo hacen un día después de nuevos desmanes, que incluyeron la destrucción y saqueo del famoso y apreciado jardín botánico de Medellín. En comunicado del 29 de mayo, la entidad expresa:

“…Esta mañana, en nuestros ojos sólo había lágrimas. Abrazos largos de quienes viven un duelo profundo. Vimos nuestro trabajo destruido, lloramos porque amanecimos saqueados, sin vidrios, vulnerados, con personas de nuestro equipo golpeadas. Nuestra tienda donde ofrecemos productos de emprendedores locales, quedó en ruinas. La sala de lectura que está llena de recuerdos de niños y adultos maravillados por lo que aprenden, con libros pisoteados y otros robados; el café del bosque, donde nuestros vecinos y amigos comparten con nosotros diariamente, sin posibilidades de continuar ofreciendo platos típicos que rescatan nuestras tradiciones…(sic)”

Muchas empresas han enfrentado situaciones parecidas o incluso más graves. Hay momentos en los que Colombia parece una zona de guerra. No en vano, la reconocida columnista del diario El Tiempo, María Isabel Rueda, escribe en su columna del domingo que “la guerra civil que está viviendo hoy Colombia la estamos perdiendo primero por fuera que por dentro”, para luego exponer cómo la cancillería brilla por su ausencia y el país otra vez está en la lista de parias.

No es para menos, pues continúa la publicación de comunicados en los que muchas empresas lamentan hechos en los que sus locales y colaboradores han sido agredidos. Las pérdidas son millonarias y se acumulan en un escenario donde el Presidente sale a saludar a la gente en las calles, prometiendo que todo va a estar bien, como quien vive en una casa en el aire.

En Cali debió subirse a su camioneta blindada porque los gritos en su contra aumentaron y el peligro de agresión fue inminente.

Dollarcity, empresa reconocida por ofrecer productos a bajo costo, publicó, también el 29 de mayo un triste comunicado en el que expresaba:

“Rechazamos la destrucción y la violencia que está padeciendo el país y nos comprometemos desde Dollarcity a seguir trabajando día a día para continuar con nuestro compromiso hacia nuestros colaboradores y comunidad en general (…) El día de ayer nuestra Dollarcity en Siloé Cali, fue objeto de un ataque dejándola totalmente destruida e incinerada, siendo actos completamente ajenos al control de la empresa (sic)”.

Sin embargo, el gobierno nacional sigue sentado en la mesa de negociación sin lograr que se ponga fin a los bloqueos.

Mientras tanto, la “Coalición de la Esperanza” recorre el país buscando ofrecerse como una alternativa. Este es un grupo político que reúne a dirigentes como el varias veces candidato presidencial Sergio Fajardo, el varias veces senador Jorge Robledo y el exvicepresidente del gobierno del Proceso 8000 y negociador en La Habana, Humberto de la Calle. El asunto es que, para ser exitosos, implícitamente requieren que se mantenga la “desesperanza” y la guerra.

Ni hablar de Gustavo Petro y su segundo al mando, el senador Gustavo Bolívar, quienes publicaron un video en sus redes donde mostraban los implementos que le harían llegar a la “primera línea”, grupo violento que se enfrenta decididamente al ESMAD (Escuadrón Móvil Anti Disturbios), para que siga en la lucha, sin que la Corte Suprema, encargada de investigar a los congresistas, se pronuncie.

La democracia más estable de América Latina, el país que logró vencer a la guerrilla más antigua del continente obligándola a negociar un acuerdo de paz –rechazado en las urnas por la mayoría, pero impuesto por el gobierno de turno–; es hoy tierra de nadie, donde la economía se mantiene en pie por el compromiso y determinación de sus empresas.

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