'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
ha sido citado por la fiscalía

El excandidato presidencial Ricardo Anaya denuncia la persecución política de AMLO y abandona México

Ricardo Anaya en un fragmento del vídeo compartido en sus redes sociales.

“López Obrador negó quererme encarcelar, pero resulta que me acaba de llegar el citatorio para una audiencia en el reclusorio norte. Los delitos que me imputan ‘solo’ suman 30 años de prisión. ¡Menos mal que su fuerte no es la venganza! Vamos para adelante, hasta donde tope”. Esto fue lo que tuiteó el excandidato presidencial Ricardo Anaya el pasado lunes 23 de agosto.

Fue citado por la Fiscalía General de la República (FGR), acusado por las declaraciones de un exdirigente petrolero, Emilio Lozoya, quien supuestamente le habría dado dinero para que votara a favor de la reforma eléctrica cuando era diputado federal. Esa reforma en teoría privatizaría la producción de petróleo a favor de empresas, entre ellas Odebrecht, que a su vez habría dado dinero a Lozoya para que operara y convenciera a legisladores de votar a favor.

Pero Anaya, desconfiado de la aplicación neutral de la ley en México, anunció este lunes su autoexilio, ante lo que a él le parece una venganza política de Andrés Manuel López Obrador, que busca descarrilarlo para competir una vez más en la carrera por la presidencia, ahora en 2024.

“El exilio es la única alternativa para poder seguir luchando. Porque dejarte encarcelar por un autócrata, muchas veces significa perder la batalla”, dijo Anaya en un video colgado en su cuenta de Twitter. 

“Me exilio con mucho dolor de mi país, para poder seguir luchando. No te vas a deshacer de mí”, advirtió a López.

Anaya y López ya lucharon en las elecciones de 2018, en las que ganó el tabasqueño, pero en segundo lugar quedó el queretano cuyo paradero actual se desconoce.

El pasado 18 de agosto, Arias Consultores reveló en una encuesta que Anaya va bien posicionado de cara a las elecciones presidenciales de 2024. Con un 14.3% de preferencias en público abierto, iría en segundo lugar, sólo después de Marcelo Ebrard -el actual canciller, quien no sólo opera temas exteriores para López-, que tiene 20.3%. Pero si hubiera una alianza con el PRI, como en las intermedias del pasado 6 de junio, se sumaría un 7.3% con Alfredo del Mazo, con lo que la oposición rebasaría con Morena. En tal contexto se da el citatorio a audiencia para Anaya.

La FGR señala que Anaya habría recibido un soborno de 6 millones 800 mil pesos (unos 283,333 euros), de Lozoya, para comprar su voto a favor de nueva legislación energética. Pero Anaya ha dicho que eso es absurdo, ya que él de todos modos hubiera votado a favor, por su postura política y económica, de derecha, y no necesitaba recibir dinero a cambio.

La FGR reveló el miércoles 25 su versión de los hechos, a través de redes sociales. En un párrafo se dice algo que llama mucho la atención:  “La secuencia de todas las diligencias señaladas, que pueden aportarse en versión pública, más otras adicionales, evidencian una línea clara y consecuente de hechos delictivos que tuvieron por objeto entregar el patrimonio petrolero del país a intereses y empresas extranjeras, con todas las consecuencias económicas y sociales que México ha sufrido. Todo lo cual ya ha quedado debidamente judicializado en casos vinculados con el presente asunto, los cuales ya son de dominio público”. 

No pocos se preguntan si el proceso contra Anaya sería entonces, además, un castigo por ser “neoliberal”, ya que existen decenas de referencias negativas contra ese modelo económico y sus defensores, por parte del gobierno federal. La Fiscalía parece juzgar que la reforma energética fuera algo pernicioso en sí mismo, susceptible de ser punido. 

Como era de esperar, Ricardo Anaya recibió el respaldo de un sector importante de sus correligionarios del Partido Acción Nacional (PAN). 

Juan Carlos Romero Hicks, Coordinador de los diputados federales, y Julen Rementería, su homólogo en el Senado -y fuerte aspirante a gobernador de Veracruz- declararon sobre la ilegalidad del caso, ya que los abogados de Anaya no pudieron conocer la carpeta de investigación ni el día previo a la primera audiencia. Esto es, se violó el derecho al “debido proceso”, que debe ser respetado, por mandato Constitucional.

Además, como han argumentado expertos legales, no se puede probar un “hecho negativo”, es decir, el acusado no tiene obligación de aportar pruebas de su inocencia, como se las exige la Fiscalía, ente que debe probar la culpabilidad de alguien, por el principio de presunción de inocencia. Así, este factor también estaría violando el “debido proceso”, garantizado por la Constitución mexicana.

El excandidato presidencial, dos días después de su anunció de exilio, tuiteó: “En dos días, López Obrador me ha dedicado 58 minutos de su “mañanera”. Yo le respondo en 1 minuto con un reto”, que consistía en que si dos hermanos de López que han sido grabados recibiendo fajos de dinero en efectivo, se presentaban ante el mismo juez que Anaya, en el mismo tribunal y a la misma hora, y recibían el mismo trato que el panista, éste sí se presentaría a su audiencia.

“Tú me invitas a que me presente este jueves (26 de agosto) en el reclusorio norte, para que me metan a la cárcel 30 años. Y me animas, diciéndome que según tú no importa ir a la cárcel cuando eres inocente. No le he podido explicar a mi hijita de 9 años, por qué el presidente de México dice que no importa que vayas a la cárcel cuando eres inocente. Pero bueno, vamos a ver qué te parece lo siguiente: yo me presento a declarar, pero que sea el mismo día, a la misma hora, ante el mismo juez, que tus dos hermanos, Pío y Martín López Obrador. Y que nos den exactamente el mismo trato y que se valoren nuestras pruebas de la misma manera. De ellos hay video recibiendo dinero en efectivo, Andrés Manuel. Las acusaciones contra mí, son un invento tuyo, en la boca de Lozoya. Por eso no hay pruebas”, dijo Anaya en un video subido a su cuenta de Twitter el 25 de agosto. 

“López Obrador no aceptará porque con sus hermanos SÍ hay pruebas y el dinero que recibieron era para ÉL. Para los que piensan distinto o son incómodos para su gobierno, todo el peso de la ley y uso faccioso de instituciones. Para sus parientes y círculo cercano, total impunidad”, tuiteó el líder nacional del PAN, Marko Cortés, en apoyo a Anaya.

López Obrador, efectivamente, dedicó muchos minutos en esta semana a Anaya. Lo llamó «chueco, hipócrita y ladrón», como respuesta al reto del panista de que se presentaría al Reclusorio Norte cuando también fueran los hermanos del Presidente.

“Pues que ya haga lo que considere más conveniente y que asuma su responsabilidad. Nada más que le quede claro, lo sabe, lo que pasa es que es chueco, hipócrita, sabe muy bien que yo no persigo a nadie, yo no soy de malas entrañas, no odio, no soy igual a ellos. Entonces, él lo sabe, de manera mañosa me echa la culpa para buscar protección», se defendió López Obrador en su propagandística conferencia de las mañanas.

Y añadió: «Y en el caso de mis hermanos igual: que la autoridad actúe, yo no tengo que ver con la Fiscalía. Ya no es el tiempo de antes que el Presidente le ordenaba al procurador qué hacer, eso ya cambió. También no tengo nada que ver con el Poder Judicial, es un poder autónomo, independiente, los jueces actúan por su cuenta, constantemente los estoy cuestionando, no es como antes que el Presidente daba órdenes».

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