Grupos abortistas bloquean el acceso a iglesias y tratan de intimidar en sus hogares a los jueces de la Corte Suprema

CON LA COMPLACENCIA DE LA ADMINISTRACIÓN BIDEN
Proabortistas tratan de intimidar a los jueces de la Corte Suprema. Reuters

Es una vieja y triste historia. Se llama «justicia revolucionaria», y consiste en oponerse con tácticas mafiosas a cualquier decisión que no guste a los revolucionarios. Sé dónde vives, sé a qué colegio van tus hijos, sé dónde trabaja tu mujer.

Desesperados ante la posibilidad de que los representantes del pueblo de cada estado puedan decidir por su cuenta cómo tratar el dramático asunto del aborto, una posibilidad que abre la sentencia filtrada del Tribunal Supremo, algunos grupos abortistas han pasado a la intimidación física.

Un grupo de activistas se reunieron frente a las casas de varios jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos el sábado para protestar por la esperada decisión de la Corte de derogar Roe vs. Wade, informa Breitbart. Según un borrador escrito por el juez Samuel Alito filtrado a la prensa el lunes, el Tribunal podría revocar la sentencia que hizo del aborto provocado un derecho constitucional fuera del alcance de los legisladores.

Los manifestantes han tomado medidas drásticas, como bloquear la entrada a iglesias y presentarse frente a los mismos hogares de los jueces del Supremo.

Los manifestantes marcharon frente a la casa del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, y según los informes corearon: «Mantengamos el aborto seguro y legal». Otros cánticos incluían: «Pro-vida es una mentira, no te importa si la gente muere».

Los manifestantes también dibujaron imágenes de perchas con tiza en la calle frente a la casa de Roberts.

Los manifestantes también hicieron una parada en la casa del juez Brett Kavanaugh, que según fuentes de Breitbart fue organizada por uno de los vecinos de Kavanaugh. Los radicales pro-aborto corearon: «Sin útero, sin opinión» frente a su casa.

Lo más peligroso de esta situación es que el Gobierno está alentando estas medidas intimidatorias con su absoluta pasividad al negarse a condenar los escraches.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que las protestas pacíficas «no son extremas» y que «hay una larga historia en Estados Unidos» de protestas. Creo que todos recordamos la escena del periodista de CNN en medio de una dantesca escena de incendios y violencia calificando de «en su mayoría pacíficas» las feroces marchas de Black Lives Matter durante la pasada campaña de las presidenciales.

Psaki dijo que quieren que la gente proteste pacíficamente si quiere protestar. Esa es ciertamente la opinión del presidente. Las protestas del sábado fuera de las casas de Roberts y Kavanaugh no son las únicas programadas y la organización Shutdown DC prevé protestar este lunes ante la casa del juez Alito.

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