Líderes de todo el mundo condenan la dictadura de las grandes tecnológicas

AMENAZA A LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES

Ante el ataque de las grandes tecnológicas a la libertad de expresión, cuyo culmen se ha visto estos días con el cierre de las cuentas en todas las redes sociales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, importantes políticos e incluso empresarios han levantado la voz para reclamar que cualquiera pueda expresar sus ideas sin ser censurado.

Uno de los primeros en condenar estas actitudes fue el líder de VOX, Santiago Abascal, que lamentó que estas multinacionales se hayan convertido en “policías globales del pensamiento”. En este sentido, denunció que el mundo se encuentra “ante una amenaza global a las libertades fundamentales” y advirtió que quienes celebran la censura al presidente Trump pronto podrían ver amenazada su propia libertad para disentir.

“Si las grandes tecnológicas deciden quién puede opinar en las redes sociales y quién no … ¿de qué sirven constituciones, derechos, soberanías y jueces si todo queda sometido al criterio de unos pocos? Nos jugamos la libertad y la democracia frente a la censura y la tiranía”, expresó el líder de VOX.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, calificó la decisión de Twitter de cancelar la cuenta de Trump de “problemática”, ya que la eliminación de mensajes en las redes entra en conflicto con la libertad de expresión.

Según el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert, lo correcto sería que el Estado y, en particular, el Parlamento establezcan “un marco” a partir del cual regular el uso de las redes sociales. Asimismo, señaló que solo los legisladores pueden restringir derechos fundamentales tales como la libertad de expresión.

También el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, salió en defensa del presidente norteamericano y criticó a las empresas de redes sociales, calificando la suspensión de las cuentas como “censura”: “Imagínense que Twitter como empresa decida ‘usted no, porque lo que está diciendo es nocivo, perjudicial o va en contra de las buenas costumbres, del buen gobierno. Te castigo porque yo juez como la Santa Inquisición considero que lo que estás diciendo es perjudicial”. “¿Dónde está la norma? Eso es un asunto de Estado”, recalcó.

Leyes para proteger al usuario

El Gobierno polaco está siendo pionero en la defensa de la libertad en Internet y ya ha iniciado los trabajos en un proyecto de ley con el que combatirá la censura ideológica. Según el borrador, pretende otorgar a los usuarios de las redes sociales un derecho legal para apelar las prohibiciones y la eliminación de contenido en Facebook y Twitter. Este derecho podrá ser ejercido en un nuevo Tribunal para la Protección de la Libertad de Expresión.

El viceministro polaco, Sebastian Kaleta, ha remarcado que “esta ley es una respuesta a lo que están tratando de imponernos como normas legales”.

‘Mucha gente está muy descontenta’

Y no solo están preocupados los políticos. Empresarios muy conocidos como Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, se han manifestado en contra de este control.

Musk declaró recientemente que “mucha gente está muy descontenta con que las grandes tecnológicas de la costa oeste sean los árbitros de la libertad de expresión”.

No podemos dejar de mencionar a uno de los grandes perjudicados por esta censura: La ‘app’ Parler, la red boicoteada por las grandes tecnológicas. Parler pretendía ser la alternativa a Twitter con una política de ‘free speech’ en la que no cabía la censura. Se había convertido en un territorio absolutamente libre en el que se podían verter opiniones sin miedo a que los administradores censuren un post o cancelen una cuenta. Su objetivo era ser otro Twitter, pero sin ningún tipo de arbitraje.

Ante los últimos acontecimientos, John Matze, CEO y fundador de la ‘app’, acusó a las tecnológicas de “querer matar a la competencia” en su campaña para silenciar a las cuentas cercanas a Trump.

Matze opina que hay un “problema grave con las redes sociales”, pero lo relaciona con un beneficio claro hacia posturas de izquierda y no piensa que una mayor regulación vaya a cambiar nada, sino que lo que se necesita, a su juicio, es todo lo contrario, la liberalización total.

Deja una respuesta