Perú: Crecen el antivoto y la izquierda a dos meses de elecciones generales

EL 46% DE LOS PERUANOS NO CONFÍA EN LA AUTORIDAD ELECTORAL

Foto: Álvaro Palacios – Unsplash

Según la última encuesta de Ipsos para El Comercio, George Forsyth de Victoria Nacional, si bien continúa liderando las preferencias presidenciales, pasó de 17% en enero a 11% de intención de voto, cayendo en todos los estratos sociales, en especial en el sector de jóvenes entre 18 y 25 años, donde ha reducido diez puntos porcentuales.

El excongresista Yohny Lescano de Acción Popular ocupa el segundo lugar de intención de voto con 9%. Le siguen Keiko Fujimori de Fuerza Popular (8%), la izquierdista Verónika Mendoza –vinculada al Grupo de Puebla(7%) y el exministro Daniel Urresti (6%). El sondeo de Ipsos revela que solo un 18% ha decidido su voto, mientras 46% aún está pensando por qué candidato votar.

Uno de los candidatos más golpeados por las encuestas ha sido Julio Guzmán del Partido Morado -partido que gobierna interinamente el Perú desde noviembre-, que pasó del top de las preferencias con un 7% a 4%, retrocediendo al séptimo lugar. Tanto Lescano como Mendoza, este último de tendencias populistas, son percibidos como “peligrosos” para la estabilidad del país debido a sus intenciones de cambiar el capítulo económico de la Constitución.

El antivoto -orientación del votante, no a favor del candidato que le genera simpatía, sino en oposición al triunfo del candidato al que rechaza-, también ha crecido. Forsyth pasó de 42% a 49%, Keiko Fujimori de 71% a 72%, Daniel Salaverry –cuyo candidato al Congreso es el expresidente Martín Vizcarra, involucrado en la vacunación clandestina de altos funcionarios– de 39% a 52%. Los aspirantes con menor antivoto son Lescano, con 43%, y el economista Hernando de Soto con 44%.

Desconfianza en el jurado electoral

El 46% de los encuestados dijo no confiar que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) garantizará unas elecciones generales limpias. Un 40% señaló que no confía en que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) garantizará una buena organización del día de las elecciones generales.

Este sentimiento de desconfianza se produce luego de la denuncia que el periodista de investigación Ricardo Uceda hiciera de que dos magistrados del JNE modificaron sus votos para admitir la candidatura del expresidente Vizcarra, previamente excluido del proceso.

El factor conservador

En un informe de opinión del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) de diciembre de 2020, los resultados apuntan a que un gran sector de la población demanda una constitución más punitiva contra los corruptos y delincuentes, el fortalecimiento de los valores familiares y la regulación de contenidos en los medios de comunicación para que sean educativos y promuevan las buenas costumbres.

El estudio advierte una brecha de valores entre los sectores activistas que impulsan una Asamblea Constituyente -mayoritariamente de izquierda o liberales progresistas- y los de la población en general. Si bien las causas populistas hacen efecto sobre los peruanos, estas se dan dentro de un marco conservador en lo social. Como ejemplo, un 78% está de acuerdo con que se defina constitucionalmente al matrimonio solo como la unión entre un hombre y una mujer.

Según Giuliana Calambrogio, educadora y máster en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra (España), estos resultados no deberían sorprender, pues los peruanos viven históricamente en una “cultura de familia” y son conservadores.

“El peruano reclama que se fortalezcan los valores familiares en la Constitución porque vivimos en una cultura de familia. El peruano es conservador, conserva sus principios, su moral, su concepción de familia y matrimonio, su religiosidad. En trescientos años nunca dejó de salir en procesión el Señor de los Milagros y solo la pandemia lo impidió. El golpe del coronavirus, sumado a la inestabilidad política y el embate cultural en contra de los valores conservadores que comparten muchos peruanos, y son los que nos aglutinan, ha hecho que muchos ciudadanos no solo exijan soluciones sanitarias y económicas reales, también de protección para sus familias que sienten vulneradas. Con los hospitales colapsados sin camas ni oxígeno, con el cierre de los programas de alimentación, con la pérdida de empleos y con la educación de vuelta a casa, los peruanos han podido sobrellevar la pandemia gracias a la institución que es la familia, que ha cuidado a los enfermos, que ha seguido llevando alimento a la mesa cuando el Estado no pudo cubrir con subvenciones a todos”, señala.

Foto: Archivo Personal – Giuliana Calambrogio

Para Calambrogio, candidata al Congreso de la República por Renovación Popular, los peruanos de cara a las elecciones generales del próximo 11 de abril esperan que las autoridades electas den soluciones reales y eficientes para combatir al covid-19 y permitan una reactivación económica responsable para que sus familias estén sanas y tengan qué comer.

“Al peruano en esta coyuntura le preocupa que las políticas del gobierno se traduzcan en que su familia esté sana y tenga qué comer. Le interesa que se le garantice su salud y el empleo en buenas condiciones. El peruano quiere oportunidades de trabajo, emprendimiento, educación y flexibilidad de pagos”, asegura.

Si bien en el Perú no existe un partido conservador como tal, en esta campaña electoral es Renovación Popular, con el empresario Rafael López Aliaga como candidato a la presidencia, el único movimiento político que se define “provida” y “profamilia”. Por ahora, cuenta con un 3% de intención de voto, y sus promesas de reducir la burocracia, castigar con cadena perpetua a políticos corruptos y expulsar del país a empresas cuestionadas como Odebrecht, van sumando adeptos.

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