Rodrigo Alonso: ‘¡A los trabajadores solo les queda reconquistarlo todo!’

EL SECRETARIO GENERAL DE SOLIDARIDAD DEFIENDE 'EL SINDICALISMO DE VERDAD'
El secretario general de Solidaridad, Rodrigo Alonso. El secretario general de Solidaridad, Rodrigo Alonso.

El secretario general del sindicato Solidaridad, Rodrigo Alonso, ha comenzado su discurso en la marcha convocada junto a VOX en Cádiz con un recuerdo al alcalde de la ciudad, José María González, conocido como Kichi, al que ha afeado que prometiese que iba a «llenar de trabajo» y «de mesas de pan» la región, para después no haber cumplido sus propósitos.

Así, ha recordado que Andalucía es la comunidad más afectada por los datos del paro y en concreto Cádiz supera el 26 por ciento y es la segunda provincia con más desempleo de toda España. «Con este panorama no aceptamos lecciones de sindicalismo casposo y rancio«, ha dicho Alonso en referencia a UGT y CCOO que presumen del triunfo de la clase trabajadora gaditana, al contrario de lo que señalan los datos.

Por eso, ha recordado que en la provincia se viene desmantelando el tejido industrial «desde hace más de 30 años» y ha enumerado los ejemplos de empresas que cerraron en Cádiz dejando en la calle a cientos de trabajadores sin que los sindicatos hiciesen nada para remediarlo.

«¿Qué han hecho estos sindicatos que presumen del triunfo de la clase trabajadora? ¿Estos son sus logros? Pues a nosotros esto nos preocupa y nos preocupa mucho», ha dicho el líder de Solidaridad.

En referencia al lema de la marcha, ‘¡Reconquistarlo todo!‘, ha explicado que la casta sindical y sus socios –los políticos del consenso progre, las élites financieras, los globalistas y los burócratas de Bruselas– «lo han destruido todo».

«Hoy con la brutal subida de los precios, no llegamos ni a mitad de mes. Hoy, dar de comer a nuestra familia, encender la luz, calentarnos con la estufa de butano o echar gasolina, se ha convertido en un auténtico lujo», ha denunciado a la vez que ha exigido «los mangantes» paguen «por todo el daño que están haciendo».

Contra el sindicalismo de clase —UGT y CCOO han convocado también manifestaciones en varias ciudades de España con motivo del Día del Trabajador acompañados de miembros del Gobierno como la ministra comunista Yolanda Díaz— Alonso ha destacado la labor de Solidaridad que practica «un sindicalismo de verdad«.

En este sentido, ha recordado que los sucesivos gobiernos del Partido Socialista y del Partido Popular han regado con subvenciones «la corrupción de UGT y CCOO» y que, todavía hoy, siguen recibiendo subvenciones públicas. «Los millones que han recibido del Gobierno, ¿son para estar tan callados? ¿No será que están comprados?», se ha preguntado el secretario general de Solidaridad.

«Solo les hemos visto alzar la voz para exigir la obligatoriedad del catalán en las aulas, para pedir la libertad de los presos de ETA y para feminismo», ha continuado.

Por todo ello, ha celebrado que exista una alternativa representada por Solidaridad, que, en apenas un año y medio desde su constitución, se ha convertido «en la esperanza de muchos trabajadores». «Y nos da igual que esos trabajadores crean que son de izquierdas o de derechas, porque reconocemos en ellos la lucha y el sacrificio diarios», ha incidido.

Alonso ha detallado que el sindicato «está presente en más de 300 empresas» pero que, sin embargo, «esto es solo el principio».

En este punto, ha destacado la defensa de las fronteras y de la soberanía nacional como una de los primeros pasos para defender a los trabajadores. «No existen los derechos laborales del mundo. No podemos pensar que una España sin fronteras y sin soberanía es capaz de asegurar unas condiciones dignas para los trabajadores», ha dicho. Y ha culpado al globalismo de impulsar la competencia desleal: «Sin fronteras nos quedamos a merced de un mercado global despiadado donde no existe la Solidaridad, y todo se rige por la ley del más fuerte».

Por último, ha insistido en el objetivo principal de la marcha y de Solidaridad: «Reconquistarlo todo».

«Y cuando no tenemos nada, solo nos queda reconquistarlo todo. Cueste lo que cueste. Reconquistar unos salarios dignos, reconquistar nuestra soberanía energética, alimentaria e industrial. Reconquistar nuestras fronteras, reconquistar la unidad de España, acabando con la amenaza separatista y devolviendo la igualdad entre españoles, no discriminándoles por no hablar gallego o catalán. Reconquistar nuestra dignidad como trabajadores y no dejarnos pisar ni por la patronal, ni por multinacionales buitre, ni por los políticos y su consenso progre. Reconquistar nuestra dignidad como pueblo. Ha llegado el momento de reconquistarlo todo. Viva España«, ha concluido.

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