Zuluaga, candidato del uribismo, descarta participar en las primarias de la coalición electoral ‘Equipo por Colombia’

La dispersión del voto derechista beneficia las intenciones de Petro
Zuluaga renuncia Fico El candidato presidencial del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga. Twitter

Oscar Iván Zuluaga, candidato a la presidencia de Colombia por el Centro Democrático (partido del presidente Duque y del expresidente Uribe), anunció el fin de semana que no hará parte de la coalición “equipo por Colombia” y que, por lo tanto, no participará en la consulta que dicha coalición llevará a cabo el 13 de marzo para elegir un candidato único a la jefatura del Estado. Rodeado de algunos parlamentarios, del expresidente Uribe y de la excandidata presidencial y senadora María Fernanda Cabal, Zuluaga expresó su malestar por la indecisión o abierto rechazo de algunos integrantes de la coalición, con relación a la participación del Centro Democrático.

La escena fue muy diferente a las otrora reuniones masivas del partido de Gobierno e incluso a aquella en la que se definió la candidatura de Zuluaga. En Barranquilla, con pocos asistentes, leyendo de una tableta, con la presencia de tres senadores en ejercicio, de los cuales dos, Fernando Araújo y María del Rosario Guerra, han anunciado que no volverán al Congreso; el partido que obtuvo la más alta votación al Senado en 2018, la fuerza que lideró el triunfo en la segunda vuelta presidencial, derrotando a Gustavo Petro (que aún hoy es recordada como aquella que recuperó la economía y la seguridad en Colombia hace 20 años, bajo el liderazgo de Álvaro Uribe Vélez), optó por seguir un camino diferente al que marcan todas las encuestas de intención de voto.

Zuluaga ha expresado que fue una decisión personal y que no podía seguir esperando una resolución sobre su ingreso a la coalición, por respeto a los militantes de su partido, aunque no descarta lograr un acuerdo en el futuro. Insiste en que lo más importante es frenar el auge del populismo, refiriéndose al pacto histórico que lidera Petro, pero deja de lado que en marzo se contarán tres fuerzas en las consultas: la izquierda radical, el “extremo centro”, que reúne al santismo en la coalición “centro esperanza”, y la derecha del “equipo por Colombia” (aunque esta última quiere presentarse también como una coalición de centro).

No se trata únicamente de definir candidaturas únicas, sino de qué bloque obtiene el mayor número de votos, pues eso puede abrir o cerrar los caminos hacia el éxito en la primera vuelta presidencial en mayo. A lo mejor por eso, una vez definido que el Centro Democrático no hace parte del “equipo por Colombia”, Dilian Francisca Toro, presidente del Partido de la U, anunció que no aspirará a la presidencia y se confirmó que el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, obtendrá el aval de ese partido para poder participar en la consulta de marzo, pues no había logrado recolectar el número mínimo de firmas para presentarse como candidato.

Dilian Francisco Toro y su partido han demostrado que mantienen una fuerza electoral suficiente para mantener un número importante de escaños en Senado y Cámara. La candidatura de Peñalosa en la consulta les permite, además, buscar votos en sectores distantes a su maquinaria tradicional y mantiene en el ring a uno de los promotores de la coalición, asunto fundamental después del retiro del exministro Juan Carlos Echeverry.

Hay quienes insisten en que todo se trata de una jugada del expresidente Uribe para favorecer a Federico Gutiérrez en la consulta de marzo y así poder lograr un acuerdo más adelante, en el que el uribismo tenga mayor peso, evitando que los votos uribistas se dividan entre el exalcalde de Medellín y Oscar Iván Zuluaga antes de tiempo. Sin embargo, contrario a esta suposición, la candidatura que termina favorecida es la del senador conservador David Barguil, pues su partido ha sido siempre aliado del uribismo y ha logrado unirlo en torno a su candidatura, como pocas veces en la historia reciente de la política colombiana.

Si Alex Char y Federico Gutiérrez no logran proyectarse como líderes nacionales y mantienen esa imagen de figura regional (que ninguno parece querer perder), el único candidato del equipo por Colombia que podrá asumir ese rol será el candidato del conservatismo. Si ese partido histórico y con amplia representación en el Congreso y en asambleas y concejos se logra articular, puede no solo ganar la consulta de marzo sino ampliar el número de escaños en el legislativo.

Lo grave del asunto es que el pacto histórico puede obtener más votos que las otras dos consultas en marzo y eso puede generar una ola imparable que garantizaría el paso de Gustavo Petro a la segunda vuelta. Si por el contrario, el equipo por Colombia, sin Zuluaga, logra la mayor votación, la primera vuelta será muy movida y se abrirán nuevas puertas para un verdadero acuerdo de la derecha en la segunda vuelta presidencial.

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