Mientras el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid celebra habitualmente sus reuniones de los miércoles en la Real Casa de Correos, Isabel Díaz Ayuso reserva varias veces al año un escenario muy distinto para los encuentros de carácter estratégico: la Residencia Santillana, conocida como «La Casita», un chalé de cerca de 2.000 metros cuadrados situado en Manzanares del Real, en plena Sierra de Guadarrama.
Según ha adelantado El Debate, la presidenta ha vuelto a reunir este martes allí a sus nueve consejeros para celebrar la tercera jornada de trabajo de este tipo en lo que va de año. En esta ocasión, el encuentro está dedicado al desarrollo de políticas y medidas de Inteligencia Artificial aplicadas a la mejora de los servicios públicos.
La residencia pertenece al Canal de Isabel II y se encuentra a unos 45 kilómetros de la Puerta del Sol, junto al embalse de Santillana, rodeada por el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Su ubicación permite al Ejecutivo autonómico trabajar alejado del foco político y mediático habitual.
Construida en la década de los sesenta, «La Casita» cuenta con dos plantas y dispone de siete habitaciones, un gran salón, una sala de reuniones, un despacho, cocina, varios cuartos de baño, porches y un amplio jardín con vistas al embalse. El acceso se realiza por la carretera M-609 y el inmueble lleva décadas utilizándose como sede de reuniones de trabajo de los sucesivos gobiernos autonómicos del Partido Popular.
El enclave también posee un importante valor simbólico para la Comunidad de Madrid. En el castillo de Manzanares del Real, declarado Bien de Interés Cultural, se firmó en 1983 el Estatuto de Autonomía de la región.