La empresa pública Correos ha afrontado diversas dificultades operativas en los primeros días del proceso de «regularización» masiva de inmigrantes ilegales en España, derivadas principalmente de errores en el manual interno distribuido a sus empleados. Según la documentación publicada este domingo por el diario ABC, las incidencias han afectado a la correcta tramitación y registro de solicitudes, en un procedimiento que comenzó hace menos de una semana y que ya acumula alrededor de 20.000 peticiones.
El manual, remitido a trabajadores de 373 oficinas, omitía información relevante sobre la documentación obligatoria. Entre las principales deficiencias se encuentra la ausencia del certificado de antecedentes penales en el apartado correspondiente a determinados perfiles de solicitantes, pese a tratarse de un requisito establecido en el real decreto aprobado por el Gobierno de Sánchez. Esta omisión ha provocado que empleados de ventanilla tramitaran expedientes incompletos, al desconocer la obligatoriedad de dicho documento en algunos casos.
Asimismo, el texto inicial no contemplaba la posibilidad de aceptar documentos identificativos caducados, una opción finalmente incorporada por el Ministerio. La falta de actualización inmediata del manual generó información contradictoria entre lo indicado por la normativa y lo trasladado a los solicitantes en las oficinas.
Las incorrecciones no se limitaron a estos aspectos. También se detectaron errores en la redacción, referencias incompletas a anexos y discrepancias en la interpretación de requisitos según el perfil del solicitante.
Por otro lado, trabajadores de Correos han señalado preocupaciones relativas al tratamiento de datos personales sensibles. Según fuentes sindicales, no se habría facilitado un procedimiento claro de consentimiento expreso, lo que podría entrar en conflicto con la normativa vigente en materia de protección de datos. Esta situación no habría sido completamente subsanada en las versiones corregidas del manual.
A las dificultades documentales se suman incidencias técnicas. El acceso a la plataforma informática utilizada para registrar solicitudes ha presentado errores y caídas intermitentes, lo que ha prolongado los tiempos de atención y reducido la capacidad operativa diaria. Aunque la empresa estimó una duración media de 20 minutos por trámite, en algunos casos se han registrado tiempos significativamente superiores.
Finalmente, empleados han advertido sobre la insuficiencia de recursos humanos y materiales, así como sobre la presión operativa derivada del volumen de solicitudes y la complejidad del procedimiento.