El Gobierno de Pedro Sánchez ha recortado la partida destinada a indemnizar a los ganaderos por los daños causados por el lobo para redirigir esos fondos al Plan Moves III, el programa estatal de ayudas al coche eléctrico. La modificación presupuestaria, correspondiente a 2025, destina 20 millones de euros originalmente previstos para el sector primario a financiar incentivos para la movilidad eléctrica.
Según los expedientes de modificaciones presupuestarias remitidos a la Oficina Presupuestaria del Congreso —a los que ha tenido acceso Libertad Digital— el Ejecutivo ha trasladado esa cuantía desde las compensaciones por ataques del lobo hacia el plan de ayudas para la compra de vehículos eléctricos.
La medida afecta directamente a las explotaciones ganaderas de varias comunidades autónomas donde los ataques de lobo han aumentado con fuerza en los últimos años. Entre las regiones más afectadas se encuentran Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, territorios donde los ataques al ganado han crecido más de un 60% de media.
La modificación de esta partida se produce en un contexto marcado por la ausencia de Presupuestos Generales del Estado aprobados. Ante esta situación, el Ejecutivo está recurriendo a ajustes y transferencias internas entre partidas para financiar distintas políticas públicas. En este caso, el traslado de fondos permite reforzar el Plan Moves III, uno de los principales instrumentos del Gobierno para impulsar la movilidad eléctrica y las políticas de transición energética.