El Gobierno ha aprobado una inyección extraordinaria de diez millones de euros para el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) dentro del paquete de medidas adoptado tras la invasión de Ceuta. El refuerzo llega en plena polémica por los avisos previos a la entrada masiva de finales de julio y después de que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya reconocido este miércoles que los servicios del Estado deben mejorar su capacidad de «anticipación y prevención» ante crisis de estas características.
La partida figura en el Real Decreto-ley 22/2026, aprobado el 1 de septiembre para hacer frente a las consecuencias de la crisis de Ceuta. La norma concede al Ministerio de Defensa 74 millones de euros adicionales y reserva específicamente diez millones para el CNI.
El dinero se incorpora al programa de «Asesoramiento para la protección de los intereses nacionales» y queda destinado formalmente a «inversión de cualquier naturaleza del CNI». El decreto no detalla qué medios concretos piensa adquirir o reforzar el servicio de inteligencia con ese presupuesto extraordinario.
La norma concede además un margen especialmente amplio para utilizar los fondos. El Gobierno establece que el crédito destinado al CNI podrá ser reasignado «sin ninguna restricción» mediante las correspondientes modificaciones presupuestarias para atender las necesidades vinculadas a las medidas contempladas en el decreto.
El refuerzo económico adquiere especial relevancia por el momento en el que se produce. Desde la invasión de Ceuta, Gobierno, Policía, Guardia Civil y servicios de inteligencia mantienen una controversia sobre la información disponible antes de que decenas de miles de personas alcanzaran la frontera los días 30 y 31 de julio.
Sánchez ha defendido hasta ahora que ningún informe permitió anticipar la magnitud de lo sucedido. Este miércoles, sin embargo, ha reconocido que es necesario mejorar la capacidad del Estado para adelantarse a episodios similares.
En una entrevista en TVE, el presidente ha afirmado que los servicios de inteligencia deben «mejorar» en materia de «anticipación y prevención» ante crisis como la vivida en Ceuta y vinculó esa necesidad a la preparación frente a posibles amenazas o ataques híbridos.
El reconocimiento llega mientras continúan apareciendo documentos que demuestran que diferentes unidades sí habían advertido de riesgos crecientes durante los días anteriores a la entrada masiva.
El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras emitió notas los días 28 y 29 de julio alertando de posibles entradas a nado coincidiendo con fechas señaladas en Marruecos. La última elevó el nivel de riesgo ante la posibilidad de movimientos coordinados hacia la frontera.
Además de los diez millones para el CNI, Defensa recibe 25 millones para inversiones militares asociadas al funcionamiento operativo, nueve millones para productividad, más de 21,5 millones para gratificaciones y partidas adicionales para combustible, alimentación, vestuario, comunicaciones y mantenimiento.
El Gobierno ha justificado el conjunto de estas partidas por el extraordinario despliegue desarrollado desde finales de julio. La referencia oficial del Consejo de Ministros cifra en 74 millones de euros el refuerzo de Defensa y las Fuerzas Armadas para sufragar personal, medios, transportes, logística y mantenimiento derivados de la crisis.
La Moncloa engloba además esas cantidades en un paquete de unos 90 millones destinados a reforzar la seguridad, que incluye incentivos extraordinarios para Policía Nacional y Guardia Civil.
En el caso del CNI, sin embargo, el Ejecutivo no ha explicado públicamente a qué capacidades concretas irán destinados los diez millones adicionales.
El texto del BOE no especifica si servirán para aumentar los medios humanos sobre el terreno, reforzar las capacidades técnicas de vigilancia, mejorar la inteligencia relacionada con Marruecos o potenciar la cooperación con servicios extranjeros. Tampoco establece expresamente que el refuerzo responda a carencias detectadas durante los días anteriores a la invasión.
Sí deja constancia de que el CNI dispondrá de esos 10 millones extraordinarios con capacidad para moverlos entre partidas sin restricciones para atender las necesidades derivadas de las medidas aprobadas tras la crisis.
El refuerzo llega precisamente cuando el papel de los servicios de inteligencia se encuentra bajo el foco político y judicial. El Gobierno ha comenzado a desclasificar documentación previa al 30 de julio para sostener que ninguno de los avisos disponibles permitió anticipar una entrada de la magnitud finalmente registrada.
La propia admisión de Sánchez introduce, sin embargo, un matiz relevante en ese relato. El Ejecutivo sigue defendiendo que no existió una alerta capaz de anticipar la invasión, pero reconoce ahora que el Estado necesita mejorar los mecanismos con los que intenta anticipar y prevenir este tipo de amenazas.
Y mientras continúa esa discusión sobre qué se sabía, cuándo se sabía y qué respuesta se dio, el Gobierno ya ha tomado una decisión presupuestaria concreta: el CNI dispondrá de 10 millones de euros adicionales para reforzar sus capacidades tras la mayor crisis fronteriza sufrida por Ceuta en décadas.