España está viviendo un cambio radical en los flujos migratorios. La inmigración ilegal está cambiando de rostro y datos como los del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), lo confirman.
Durante todo el año 2024, sólo 49 inmigrantes somalíes llegaron a España a través de las vías de la inmigración ilegal. Pero en los primeros cinco meses de 2025, ¡la cifra se ha disparado a 769! Esto supone un incremento del 1471 por ciento, un cambio sin precedentes. La ruta balear, desde Argelia hacia Mallorca e Ibiza, se ha convertido en el epicentro de esta tendencia, incluida su cara más trágica como los 22 somalíes reportados como desaparecidos en febrero, según el proyecto Missing Migrants de Naciones Unidas.
¿Por qué este cambio? Los controles fronterizos reforzados por Giorgia Meloni en Italia están desviando las rutas migratorias hacia España. Junto a los somalíes, están llegando nacionalidades antes inusuales en nuestras costas, como Bangladesh. Un ejemplo reciente lo tenemos en este mes julio de 2025, con la llegada de al menos una veintena de bangladesíes a las Islas Baleares.
Países como Somalia, Bangladesh o Pakistán, que antes apenas aparecían en las estadísticas de inmigración ilegal en España, ahora son protagonistas, según estadísticas de FRONTEX y ACNUR.
Este cambio de paradigma en la inmigración ilegal plantea serios retos de seguridad. La ruta balear está en el foco, y nacionalidades como Somalia y Bangladesh marcan una nueva y peligrosa realidad para nuestro país.