«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
ya son tres los arrestados

La Policía detiene en Alcalá de Henares (Madrid) a un inmigrante ilegal marroquí por una brutal paliza a dos agentes

Policía Nacional en Murcia. Redes sociales

La Policía Nacional detuvo este martes en Alcalá de Henares (Madrid) a un inmigrante ilegal marroquí de 21 años, con antecedentes, por su presunta implicación en la agresión sufrida por dos agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR). El ataque tuvo lugar durante la madrugada del sábado 8 de noviembre en pleno casco histórico de la ciudad y suma ya tres arrestados de un grupo de al menos seis individuos.

La paliza se produjo en la calle Mayor cuando los dos policías, que regresaban a pie tras una cena con compañeros, fueron sorprendidos por la espalda por un grupo asociado a la barriada de El Lianchi. Según la información difundida por la Unión Federal de Policía (UFP), los asaltantes los reconocieron y se lanzaron contra ellos entre insultos: «Ahora no estáis de servicio, putas ratas».

Los sindicatos describen la agresión como «extremadamente violenta». Uno de los agentes ha perdido tres piezas dentales, sufre una posible fractura mandibular y daños oculares que le impiden ver por un ojo. El otro presenta una fractura de clavícula y heridas faciales de consideración. Ambos siguen hospitalizados con lesiones graves.

El Grupo I de la Policía Judicial mantiene la investigación abierta bajo un delito de lesiones graves. El primer implicado cayó el mismo día de la paliza; el segundo, al día siguiente; y el tercero, este martes. Los agentes continúan trabajando para identificar al resto de participantes y aclarar si existió algún tipo de preparación previa.

La tensión en Alcalá ha aumentado después de la aparición de carteles en el mobiliario urbano que llaman de forma explícita a «apalear policías«. En los mensajes aparecen frases como «Juntamos fuerzas contra los polis corruptos» o «Temporada de cenas de Navidad: ¡¡apaléesmoles!!», acompañadas de las siglas ACAB y fotografías de armas como defensas extensibles o puños americanos.

Tanto la UFP como Jupol han denunciado estas imágenes y advierten de que coinciden con la reciente agresión a los dos agentes, tal como avanzó El Español. Ambos sindicatos alertan: «El principio de autoridad comienza a estar en peligro de extinción».

Los representantes policiales exigen medidas urgentes desde el ámbito judicial y policial para frenar lo que consideran una escalada de violencia contra quienes garantizan la seguridad en las calles. «No se puede normalizar que se agreda a policías ni que se empapele una ciudad incitando a hacerlo», insisten.

La Policía está analizando el origen de estos carteles y no descarta que provengan de entornos próximos a los agresores. Las diligencias continúan para identificar al resto de implicados en la paliza y determinar si hubo algún tipo de coordinación entre los autores.

+ en
Fondo newsletter