La sanidad madrileña ha prestado asistencia a 190.000 inmigrantes ilegales durante el último año, 60.000 más que en 2024. El incremento es del 44%, con total de 51 millones de consultas entre atención primaria y hospitalaria, un 7% más que el ejercicio anterior.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha subrayado que «a nadie se le ha negado atención ni se le ha pedido una tarjeta de crédito» y ha defendido que la Comunidad de Madrid garantiza la asistencia a toda persona que la necesite. Además de los ilegales atendidos, el sistema regional registró 360.000 atenciones a desplazados y tramitó 140.000 nuevas tarjetas sanitarias, consecuencia del aumento de medio millón de habitantes en la región durante el último año.
Matute ha aprovechado un encuentro con periodistas para denunciar los recortes del Ministerio de Sanidad, que —según ha asegurado— ha reducido su presupuesto en 1.500 millones de euros. La consejera ha advertido de que el recorte «aumentará el año que viene» porque el Gobierno pretende transferir fondos al Ministerio de Defensa y a la OTAN. «Ya han quitado 40 millones al Instituto de Salud Carlos III», ha lamentado, antes de añadir: «Se me ocurren varios ministerios que eliminaría para dar recursos a Defensa antes que quitárselos a Sanidad».
Frente a esos recortes, la Comunidad de Madrid destaca que destina el 40% de su presupuesto a la sanidad, con 10.460 millones de euros asignados, en contraste con los 1.700 millones que el Gobierno de Pedro Sánchez aporta a nivel nacional.