«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El exjefe del Ejecutivo llevaba más de 14 años sin ocupar un cargo orgánico en el PSOE

La UDEF implica al PSOE en el ‘caso Zapatero’: detecta que tiene dos ordenadores conectados a Ferraz con los que comparte archivos

José Luis Rodríguez Zapatero. Redes sociales

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) detectó durante la entrada en la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero que parte de la infraestructura informática del despacho del expresidente estaba vinculada a sistemas corporativos del PSOE. Según las pesquisas, los equipos intervenidos no funcionaban como dispositivos aislados, sino integrados en un entorno digital conectado con herramientas internas del partido.

Los agentes localizaron varias cuentas con dominio socialista y comprobaron la existencia de una conexión remota mediante VPN, un sistema que permite acceder de forma segura a una red privada desde un punto externo. En la práctica, este mecanismo habría permitido que ordenadores situados fuera de Ferraz trabajaran como si estuvieran dentro de la sede nacional del PSOE.

La clave del hallazgo no reside en una simple conexión a Internet, sino en el tipo de acceso detectado. Una VPN actúa como un túnel cifrado entre dos redes y, aplicada a este caso, habría conectado el despacho de Zapatero con recursos internos del partido. Eso podía facilitar la consulta, almacenamiento o sincronización de documentos en servidores locales utilizados por la organización socialista.

El registro del despacho del expresidente trascendió inicialmente por otros elementos, como la localización de joyas en una caja fuerte. Sin embargo, la parte tecnológica de la intervención abre otra línea relevante para los investigadores: determinar hasta qué punto la oficina de Zapatero compartía infraestructura digital con Ferraz pese a que el exjefe del Ejecutivo llevaba más de 14 años sin ocupar un cargo orgánico en el PSOE.

Según la información incorporada a la investigación, la conexión remota se realizaba desde dos cuentas corporativas del partido, identificadas parcialmente como i[email protected] e i[email protected]. Ese acceso podía permitir la entrada a carpetas compartidas, aplicaciones internas, bases de datos o directorios restringidos, siempre dentro de los permisos asignados a cada usuario.

La UDEF también puso el foco en el uso de servicios de almacenamiento en la nube. Además del acceso a servidores locales mediante VPN, los investigadores detectaron el empleo de OneDrive, la plataforma de Microsoft que permite guardar, sincronizar y compartir archivos entre usuarios de una misma organización. A través de este sistema, un documento creado en un ordenador puede copiarse automáticamente en el servidor asociado a una cuenta corporativa.

Este tipo de herramientas permite clasificar los archivos como privados, compartidos con usuarios concretos o accesibles para un grupo más amplio dentro de la red. Por ello, la conexión al entorno OneDrive del PSOE encontrada por los agentes no solo servía para almacenar documentación, sino que también podía facilitar el intercambio de información con otros miembros de la estructura digital del partido.

En uno de los equipos analizados, perteneciente a Judith Wells, secretaria de Zapatero que trabajaba junto a Gertrudis Alcázar, apareció una carpeta común denominada «Portal Corporativo PSOE». Para los investigadores, este tipo de elementos resulta relevante porque permite reconstruir qué archivos se guardaron, quién los abrió, desde qué dispositivo se modificaron y si fueron compartidos con otros usuarios.

La intervención policial localizó además tres cuentas de correo corporativo del PSOE: i[email protected], z[email protected] y j[email protected]. Junto a ellas, los agentes identificaron otra cuenta ajena al dominio socialista, p@presidentezapatero.com, controlada por Gertrudis Alcázar. Según la UDEF, desde ese buzón se habrían gestionado numerosos envíos y negociaciones de facturas que forman parte de la investigación.

La Policía ha copiado la información vinculada a estas cuentas de correo y a los sistemas de almacenamiento remoto, además de solicitar requerimientos a los proveedores para acceder al contenido completo de varios buzones. El correo electrónico se considera una pieza central de la prueba digital, ya que permite seguir comunicaciones, localizar documentos adjuntos y reconstruir posibles contactos entre los investigados.

La investigación deberá aclarar ahora qué documentación se alojó en esos entornos digitales, qué usuarios tuvieron acceso a ella y si alguno de esos archivos guarda relación con la presunta trama bajo examen. Para la UDEF, el hallazgo muestra que la oficina del expresidente utilizaba herramientas digitales asociadas al PSOE para custodiar, sincronizar o compartir documentación dentro del ecosistema informático del partido.

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