La Xunta de Galicia, en manos del Partido Popular, ha decidido expulsar del Conservatorio de Vigo a una mujer de Jaén que llevaba tres años ejerciendo de profesora por no sacarse el carnet lingüístico que exige la administración autonómica. Raquel, que se trasladó a Galicia en 2019 junto a su familia para cubrir una vacante en el centro de enseñanza musical, se ha topado ahora con un requisito inesperado pese a sus años de experiencia: tiene que acreditar su dominio del gallego con un certificado oficial.
Pese a intentarlo al llegar a la comunidad autónoma, aprobar el CELGA 4, equivalente al C1 de inglés, le resultó imposible. Profesores con años de experiencia le advirtieron que incluso ellos mismos tuvieron dificultades para superar la prueba. Con dos hijos a su cargo y sin margen para perder su empleo, decidió formarse en la UNED para cumplir con la exigencia impuesta. Tras un gran sacrificio, logró aprobar el curso.
Sin embargo, su título no fue reconocido por la Secretaría General de Política Lingüística de la Xunta, que únicamente acepta los certificados expedidos por sus propios organismos. La negativa fue ratificada por la Consejería de Cultura, Lengua y Universidades, que desestimó el recurso de alzada que presentó Raquel para hacer valer su formación.
Las consecuencias fueron inmediatas: perdió puntuación en las listas de interinos y descendió posiciones en la bolsa de profesores, quedando prácticamente excluida del sistema educativo gallego. Ante la imposibilidad de seguir trabajando en Vigo, se vio obligada a abandonar Galicia y regresar a Andalucía, donde ha podido continuar con su carrera profesional.